Sábado, 15 de Agosto de 2026

El día después

ColombiaEl Tiempo, Colombia 15 de agosto de 2026

Cuando tenía diez años, el cuarto en el que dormía con mi hermana se incendió

Cuando tenía diez años, el cuarto en el que dormía con mi hermana se incendió. Aquella madrugada hubo confusión, rescates apresurados y el calor sofocante de unas llamas que amenazaban con consumirlo todo. De esas horas no recuerdo mucho más. La mañana siguiente, en cambio, ha permanecido casi que intacta hasta hoy en mi memoria: un colchón quemado tirado en la mitad de la calle, restos de ropa esparcidos por las escaleras y nuestros juguetes favoritos derretidos, flotando en medio del agua y las cenizas. La vida infantil nos quedó amontonada entre las cosas que el cortocircuito había arrasado y una casa parcialmente destruida que durante años siguió oliendo a humo y a tragedia. En el barrio, mi hermana y yo quedamos después marcadas como "las niñas a las que se les quemó el cuarto". Por un tiempo dejamos de tener nombre propio y pasamos a ser reconocidas por lo peor que nos había pasado. Las imágenes de estos días en Quibdó, Pereira, Cali y Manizales me devolvieron a la noche del incendio y, sobre todo, a esa mañana después. Una catástrofe no sucede únicamente mientras sucede. Vuelve a ocurrir al día siguiente, cuando uno finalmente comprende lo que perdió. Vuelve a ocurrir durante las semanas posteriores, cuando hay que encontrar dónde dormir, reemplazar documentos, conseguir ropa y enfrentarse a la necesidad de reconstruir aquello que hasta entonces se había dado por asegurado. Y vuelve a ocurrir meses después, cuando para el resto el acontecimiento terminó, pero quienes lo vivieron todavía habitan sus consecuencias. Eventos de esta magnitud hacen visible precisamente la enorme distancia entre el tiempo de la noticia y los tiempos de la reconstrucción. Solemos repetir, con buena intención, que lo importante es la vida y que lo material se recupera. Lo primero no admite dudas, pero lo segundo es bastante más complejo, porque "lo material" contiene muchas veces años de trabajo, recuerdos familiares y la estabilidad mínima sobre la cual se había organizado una forma de existencia. Una casa no es solo cuatro paredes. En circunstancias así de imprevisibles, recuperar no es un verbo automático. Implica dinero, trámites, trabajo y una energía emocional que también ha quedado mermada por el impacto de la realidad. Detrás de cada pérdida hay historias distintas atravesadas por contextos socioeconómicos diferentes, en los que no todos comienzan desde el mismo lugar ni tienen el mismo margen para recuperarse y sostenerse. El verdadero alcance de un desastre natural no se mide solamente por lo ocurrido durante esos angustiosos segundos. También se mide por lo que viene después y por la capacidad de una sociedad para acompañar a quienes deben volver a empezar durante muchas mañanas seguidas. La ayuda inmediata es indispensable, pero la reconstrucción no puede depender únicamente de la generosidad espontánea de quienes donan recursos mientras la emergencia todavía llena las pantallas. Ojalá entonces que la solidaridad ciudadana que abunda en estos momentos se convierta en acompañamiento sostenido. Y que nuestras instituciones sean capaces de permanecer cuando los micrófonos se hayan apagado y las cámaras se hayan ido. Para los demás, una tragedia puede terminar cuando envejece el cubrimiento periodístico y se acaban las ediciones especiales. Para quienes la viven, podría cerrarse mucho más tarde: cuando pueden volver a nombrar su casa sin pensar inmediatamente en lo perdido; cuando dejan de ser reconocidos únicamente por lo que les ocurrió; y quizá, finalmente, cuando se asiente el polvo y se marche también el olor a humo.
Recuperar no es un verbo automático
Kandya Obezo Casseres
El verdadero alcance de un desastre natural no se mide solamente por

lo ocurrido, sino también por lo

que viene después y por la capacidad

de una sociedad

para acompañar

a quienes deben

volver a empezar.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela