Museos en construcción
Una tarde, en el jardín, Samuel y Carmen empezaron a recordar nombres
Una tarde, en el jardín, Samuel y Carmen empezaron a recordar nombres. Rosita Renard apareció primero. Después Lucho Córdoba, Ramón Vinay, Claudio Arrau... Cada nombre traía consigo algo más: una voz, un escenario, una fotografía, una calle, un café, un teatro que ya no estaba.
-Es extraño -dijo Carmen-. Para nosotros no necesitan explicación.
Samuel estuvo un momento en silencio. Juntos miraron los árboles del jardín. Había cosas allí que también pertenecían a otro tiempo: una silla, una maceta, un limonero que ninguno de los dos recordaba haber plantado.
-De pronto uno descubre que lleva dentro un museo que nadie le pidió conservar.
Carmen sonrió con cierta dulce tristeza.
-Un museo sin visitantes. Y sin catálogo.
Samuel miró hacia la calle. Pasó una muchacha hablando por teléfono.
-Ella también está llenando su museo. Solo que todavía no lo sabe.
Ninguno de los dos habló. El viento movió las hojas del limonero.