En defensa de Europa
Es perversamente tranquilizador denostar a países lejanos como los de Europa. La tranquilidad de ver solo la paja en el ojo ajeno.
Tras un viaje por países europeos, me pregunto por qué tanta gente se ensaña con Europa, tildándola de arruinada, decadente, cobarde, propensa a lo que JD Vance llama "suicidio civilizatorio", como si Vance fuera seguidor de Putin, quien justifica sus viles masacres en Ucrania con esos mismos argumentos. Porque lo que vi fue ciudades prósperas, limpias, ordenadas y seguras, ciudades que sin dejar de ser modernas cuentan con arquitectura que acumula más de 2.000 años de civilización, sin que sus habitantes se pasen rayándola.
Ah, ciudades museo entonces, Europa reducida a ser un museo tipo Disney. Esa crítica, bastante común, es curiosa. ¿Se deberá a la envidia de quienes viven en ciudades con poco pasado?
Desde luego a algunos les molesta que haya tanto musulmán en Europa; y que los musulmanes se apeguen tanto a sus comunidades, y tengan tantos hijos. Más útil que molestarse sería emularlos. También, evitar burdas generalizaciones. En Reino Unido muchos musulmanes, e hindúes, se han destacado como ministros, llegando un hindú hasta a liderar el gobierno. ¿Cómo se comparan con los ministros "blancos" en cuanto a gestión, ética o patriotismo? !Son indistinguibles¡ Actualmente el Ministerio de Interior libra una exitosa batalla contra la inmigración ilegal. ¿Quién la dirige? Shabana Mahmood, la ministra musulmana.
Es cierto que ha habido mucha inmigración en Europa. !Por algo la gente lucha por estar allí¡ También, terrorismo musulmán. Pero no se justifica incurrir en burdas generalizaciones. Los musulmanes no están unidos en una conspiración para destruir o sustituir al cristiano blanco como creen algunos. Porque simplemente no están unidos. Por ejemplo, Marruecos se molestó con España, y tal vez por eso alentó, o no trató de parar la brutal invasión de inmigrantes a Ceuta. ¿Por qué se molestó? Por un viaje de Sánchez a Argelia, país con que Marruecos tiene pleitos, a pesar de que también es musulmán. Es que los intereses religiosos están subordinados a los nacionales.
Un gran evento del verano europeo fue la visita del Papa a España. Pronunció unos discursos extraordinarios. En el Congreso habló de la paz, la ilegitimidad de las guerras electivas, y la importancia de ser generosos con los inmigrantes. En la Casa Real dijo que la seguridad no se alcanza con "las armas y los muros, madura más bien al aprender a avanzar junto al otro". Evocando la obra filosófica de Averroes, musulmán, y de Maimónides, judío, ambos nacidos en el califato de Córdoba, habla de cómo en el siglo doce "se intentó crear un espacio de contacto, conversación y diálogo sobre el sentido de la verdad entre cristianos, musulmanes y judíos", siendo que "Córdoba y Toledo se convirtieron en lugares de mediación entre lenguas, religiones y saberes", agregando que "esta es la verdad que cuentan las ciudades europeas... el tejido de solidaridad que a lo largo de los siglos han conformado sus diferencias, transformando los inevitables conflictos en puntos de partida".
Es perversamente tranquilizador denostar a países lejanos como los de Europa. La tranquilidad de ver solo la paja en el ojo ajeno. Por otro lado, siempre hay quienes odiosamente necesitan odiar a algún "otro". El Islam es hoy un candidato preferido. La islamofobia ha ido reemplazando al antisemitismo. Por ahora. !Que le oigan más al Papa¡
Si en Europa hay algo de la decadencia civilizatoria que ve Vance, es insignificante frente a la creada por el mismo Vance y su jefe Trump al socavar el logro civilizatorio más importante de Occidente, el del imperio de la ley, reemplazándolo con sus primitivos voluntarismos. Increíble por cierto lo mucho que se parece esta derecha de Trump, Vance y MAGA a la extrema izquierda en su desdén por el imperio de la ley. Baste observar el vergonzoso idilio que se está dando entre Trump y Delcy mientras se reparten el petróleo venezolano.
Nada que más junte a los extremos que un buen botín.