"La transición (energética) no debe centrarse únicamente en infraestructura"
La directora ejecutiva de la Clean Technology Training Trust asegura que la electrificación del país es una oportunidad para hacer crecer la fuerza laboral en áreas que tendrán mayor demanda de empleo.
Si Chile no planifica su fuerza laboral para adaptarla a la transición energética que está llevando a cabo, se podría no solo retrasar la electrificación del país, sino que desperdiciar una oportunidad de desarrollo económico. Kimberly Moore, directora ejecutiva de la Clean Technology Training Trust, una organización de Estados Unidos, y experta en capital humano para la transición energética, asegura que Chile debe partir "ayer" identificando qué habilidades necesitará en los próximos años. Moore conversó con "El Mercurio" en su paso por Chile la semana pasada, donde participó del Foro Global del MOU, organizado por Calstart, un acuerdo para lograr un 30% de ventas de camiones y buses eléctricos al 2030 y llegar a un 100% en el 2040, al que el país adhirió en 2021.
-El sistema de transporte público en Chile es uno de los más electrificados fuera de China. ¿Podría el despliegue superar la capacidad del país de tener los técnicos necesarios para su mantenimiento?
"El hecho de que Chile haya podido desplegarse tan rápidamente constituye, por un lado, un modelo a seguir. Pero los países deben asegurarse de formar su fuerza laboral con la misma intensidad e intencionalidad. De lo contrario, te encontrarás con una escasez de mano de obra especializada, (que) requiere habilidades diferentes a las de un mecánico tradicional".
"Chile ha podido sacar provecho de los fabricantes de equipos originales (OEM, por sus siglas en inglés) con los que ha trabajado. Sin embargo, Chile deberá asegurarse dónde estará la mano de obra capacitada y cualificada una vez que finalice la garantía del OEM".
-¿Cuál es el potencial de Chile para capacitar una fuerza laboral especializada que sea un activo para la transición energética?
"Al mismo tiempo que Chile invierte en infraestructura y adquisición de equipos, es necesario planificar la fuerza laboral, ya que no se trata de un proyecto piloto a corto plazo. Es una estrategia a largo plazo que están adoptando. (Es una) oportunidad para quienes actualmente trabajan en empleos que no les permiten obtener un salario digno de acceder a sectores donde se prevé que habrá un crecimiento. Esto abre las puertas a diversas ocupaciones y habilidades que quizás antes no eran necesarias. Se prevé que para 2030 al menos el 40% de los empleos existentes requerirán una actualización de habilidades o una recapacitación".
"El gobierno, el sector educativo y la industria deben planificar y trabajar codo a codo. Deben proyectar las necesidades no solo para el presente, sino también para el futuro, garantizando que las personas desempleadas o subempleadas puedan capacitarse o recibir formación en estas áreas. Esta transformación y transición no debe centrarse únicamente en la infraestructura, sino que debe ser una herramienta para el desarrollo de la fuerza laboral y el desarrollo económico. Cuando se cuenta con una fuerza laboral capacitada, es más probable atraer a otras empresas al país".
-¿Podría la falta de personal especializado retrasar la transición energética?
"Absolutamente. No solo puede impactar la productividad, sino también hay que pensar en cuando estos vehículos (eléctricos) salgan de la garantía, la fuerza laboral tendrá que dar soporte a aquello".
-La industria sabe mejor qué técnicos y profesionales necesitará. ¿Cuál es el rol del Gobierno?
"Creo que el papel del Gobierno es ser convocante y asegurarse de que todas esas voces sean escuchadas, que la industria esté en la mesa, la educación esté en la mesa, (que conozcan) la dirección hacia donde va el país y luego planifiquen qué fuerza laboral se necesitará para hacer eso realidad. Si no lo hacen, terminaremos desplazando a personas. Queremos continuar haciendo crecer la fuerza laboral en estas áreas que están surgiendo, que tienen demanda y que conducen a un salario autosostenible".
-¿Qué preguntas debería estar Chile haciéndose ahora para planificar su fuerza laboral?
"Lo que Chile debería preguntarse ahora es que, basándose en sus planes de transición y en cuánto saben sobre el cambio en la fuerza laboral, ¿qué habilidades son necesarias? Les adelantaré que van a necesitar electricistas. ¿Tenemos mano de obra disponible, ya sea en oferta o en condiciones de formación, adquiriendo esas habilidades? ¿Esto se ajusta a nuestros objetivos y aspiraciones sobre la rapidez con la que queremos electrificar? Y si no, ¿cuál es el plan de acción? Esas conversaciones sobre la creación de esa fuerza laboral deben comenzar ayer".