Emisor sube su tasa a 12,25% y Gobierno define ajuste fiscal
Mientras el Banco de la República elevaba el costo del dinero, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, explicó que el Gobierno trabaja en un plan de ajuste económico dividido en tres etapas: el Presupuesto General de la Nación, una ley de rescate de la economía y el Plan Nacional de Desarrollo
Mientras el Banco de la República elevaba el costo del dinero, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, explicó que el Gobierno trabaja en un plan de ajuste económico dividido en tres etapas: el Presupuesto General de la Nación, una ley de rescate de la economía y el Plan Nacional de Desarrollo. La primera fase ya está en marcha con la discusión presupuestal. Gómez explicó que el Presupuesto será el primer instrumento mediante el cual se incorporarán decisiones relacionadas con el gasto público y la política de austeridad. La segunda etapa será una ley de rescate económico que el Gobierno prepara para presentar ante el Congreso. Según Gómez, el proyecto sería radicado en un plazo de entre 10 y 12 días.
El Banco de la República decidió este miércoles aumentar en 25 puntos básicos su tasa de interés de intervención, que pasó de 12% a 12,25%, en una decisión que tomó a contravía de las expectativas predominantes del mercado. La Junta Directiva sustentó el movimiento principalmente en el repunte de la inflación y en el comportamiento de las expectativas de precios, mientras que, en paralelo, el Gobierno anunció que prepara un ajuste fiscal en tres etapas. La decisión fue adoptada por mayoría. Cuatro miembros de la Junta votaron por elevar la tasa en 25 puntos básicos, dos por mantenerla en 12% y uno por incrementarla en 50 puntos básicos. El resultado dejó nuevamente al costo del dinero en el centro de la discusión económica, después de que el Emisor hubiera mantenido la tasa sin cambios en sus reuniones anteriores. El gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, explicó que la inflación volvió a aumentar en agosto y alcanzó 6,2% anual. El dato fue acompañado por incrementos en distintos componentes de la canasta, en un escenario en el que también se observan factores que pueden seguir incidiendo sobre los precios durante los próximos meses. La decisión se conoce, además, en la primera reunión de política monetaria en la que participa el nuevo ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, como representante del Gobierno en la Junta Directiva. LA Inflación y LAS expectativas Uno de los principales elementos considerados por el Emisor fue el comportamiento de los precios. En agosto, la inflación de alimentos llegó a 6,1% anual, mientras que la de bienes y servicios regulados se ubicó en 6,8%. La inflación de servicios, por su parte, subió a 7,2%. La inflación básica, que excluye alimentos y regulados, también aumentó y llegó a 6,1%, su nivel más alto durante el último año. Para la Junta, este comportamiento mostró que las presiones sobre los precios no estaban concentradas en un solo grupo de productos. A esto se suma el comportamiento de las expectativas. De acuerdo con la encuesta de septiembre, los analistas elevaron nuevamente su previsión de inflación para el cierre de 2026, hasta 6,8%. Para un horizonte de dos años, en cambio, las expectativas se redujeron a 4%. El Banco también señaló que las expectativas derivadas del mercado de deuda pública permanecen considerablemente por encima de la meta de inflación. En su análisis, la Junta incorporó además el posible impacto del fenómeno de El Niño. La entidad señaló que su materialización podría continuar generando presiones sobre los precios de los alimentos y de los bienes regulados. El escenario incorpora otros factores. El terremoto registrado recientemente puede afectar la producción y la logística de bienes, mientras que la evolución del precio del petróleo y las condiciones financieras internacionales también hacen parte del panorama que seguirá siendo observado por las autoridades económicas. Con la nueva decisión, la política monetaria permanece en terreno restrictivo. El Banco señaló que esta postura es consistente con una trayectoria de reducción de la inflación durante 2027 y explicó que la información que se conozca sobre El Niño, la recuperación posterior al terremoto y las medidas de política fiscal será relevante para las próximas decisiones. La economía avanza El otro componente analizado por la Junta fue el desempeño de la actividad económica. Las cifras muestran comportamientos distintos entre sectores y periodos recientes. El Producto Interno Bruto registró un crecimiento anual de 3,4% durante el segundo trimestre, de acuerdo con la serie desestacionalizada. Sin embargo, el Índice de Seguimiento a la Economía mostró una variación anual de 1,1% en julio, lo que refleja un ritmo diferente de la actividad en el tercer trimestre. La industria manufacturera también presentó una reducción anual de 2,3% en julio. En contraste, las ventas reales del comercio minorista total crecieron 5,3% durante el mismo mes. Las importaciones medidas en dólares registraron, a su vez, un crecimiento anual de 22,3%. Estos datos fueron considerados por el Banco dentro de un balance en el que algunos componentes de la economía mantienen crecimiento, mientras otros muestran una menor dinámica. A este escenario se suma el contexto internacional. El entorno financiero se ha tornado más restrictivo ante las perspectivas de una política monetaria con tasas más altas durante más tiempo en algunas de las principales economías avanzadas. La trayectoria de la tasa de interés en Colombia también ayuda a explicar el punto en el que se encuentra actualmente la política monetaria. El primer aumento importante del año ocurrió el 27 de febrero, cuando la Junta elevó la tasa en 100 puntos básicos, de 9,25% a 10,25%. El 31 de marzo se produjo otro incremento de 100 puntos básicos, hasta 11,25%. En mayo el Banco hizo una pausa y mantuvo ese nivel. Posteriormente, el 30 de junio, volvió a elevar la tasa, esta vez en 75 puntos básicos, hasta 12%.