Presupuesto 2027: 10 claves del primer "rayado de cancha" de la era Kast
"Constituirá el primer test real de la trayectoria que busca imprimirle a la política fiscal", dicen economistas. Un gasto excepcionalmente acotado y un eje reactivador son parte de las primeras definiciones del erario 2027. ¿Dónde estarán las reducciones?, ¿cuánto subirá la inversión? y la prudencia con el alza del cobre aparecen entre las interrogantes de lo que, para expertos, será una prueba esencial para devolver la credibilidad fiscal.
E l martes, la Dirección de Presupuestos (Dipres) se reunió con expertos internacionales del mundo financiero. Estuvieron Martín Castellano, del Institute of International Finance; Gerónimo Mansutti, de Tellimer; Anthony Venezia, de Sumitomo Mitsui Trust Bank; James Herberg, de TIAA Financial Risk; Pablo Bejar, de JP Morgan; Ning Sun, de State Street Global Markets International, y Rodrigo Cifuentes, del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe-CAF. ¿El objetivo? Analizar la política fiscal, presupuestaria y la situación de las finanzas públicas. Fue prácticamente la última reunión en medio de los preparativos para el primer presupuesto de la administración Kast. Un erario rodeado por débiles cifras económicas: desempleo en 9,6% y un Imacec de -1%, el sexto mes de caída de la actividad entre enero y agosto, generando la alerta en el mercado de que el año termine incluso con una contracción.
El miércoles, en un maletín negro comprado con su dinero, y con dos candados, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, trasladó el documento por el Congreso hasta entregárselo a la vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Ximena Ossandón. "Este constituirá el primer test real de la trayectoria que busca imprimirle a la política fiscal, y transformar el sinceramiento de 2026 en una disciplina sostenida", destaca un reporte de la Facultad de Economía y el Centro de Políticas Públicas de la U. San Sebastián.
El lunes se conocerán los detalles cuando se dé cuenta en la Sala de la Cámara de Diputados. Y comenzará su discusión. "La información conocida es parcial; sin embargo, es posible identificar algunas claves para la discusión que parte", dicen en el centro de estudios Clapes-UC.
Gasto excepcionalmente acotado
En LyD explican que la expansión de 1,5% del gasto está muy por debajo del promedio de 5,3% de 2010-2019 y del 2,7% de 2023-2025. "Lo que consideramos coherente con la consolidación fiscal que necesita el país", dicen.
El ministro de Hacienda ha subrayado que ese 1,5% es respecto a lo finalmente ejecutado durante este año, pues de compararse con el Presupuesto aprobado para 2026, el avance sería de 2,7%.
Y para varios, que se agregara medio punto adicional sobre lo inicialmente esperado -en torno al 1%- va en línea con las prioridades que buscan acelerar la reactivación, la inversión y el empleo.
Con todo, subrayan en Clapes, la revisión exhaustiva de las proyecciones de ingresos fiscales proyectados es fundamental. "El Congreso debería prestarle mayor atención. La principal razón de los incumplimientos de las metas fiscales de los últimos años ha estado en las sobre estimaciones de ingresos, de manera que es necesario conocer con claridad cómo se fundamentan las proyecciones, los supuestos utilizados y agregar análisis de sensibilidad, considerando escenarios de riesgo y la capacidad de respuesta del gasto público para responder en esos casos y cumplir con la meta de balance estructural".
¿Un erario reactivador?
"La ley se presenta en un contexto caracterizado por un crecimiento económico que ha decepcionado las expectativas, y con una discusión incipiente sobre si este 2026 Chile tendrá una contracción del PIB sin una recesión internacional", dicen en Clapes. "En paralelo, el desempleo subió a 9,6%, y la percepción del mercado laboral es tan mala como la que había en medio de la pandemia", destacan.
Con este trasfondo, el Gobierno ha puesto como eje del presupuesto la reactivación económica. "La primera prioridad es volver a crecer, crear trabajo y reconstruir", señaló el Presidente Kast el miércoles. Para ello, el alza del gasto público de 1,5% debiera implicar -afirman los expertos- un mayor crecimiento del gasto de capital, inversión, más que el gasto corriente.
Ello, pese a que -agregan desde el think tank Libertad y Desarrollo- desde 2011 se ejecuta sistemáticamente menos inversión pública de lo presupuestado. "El ajuste ha recaído en la inversión y no en el gasto corriente ineficiente". De hecho, datos de la ejecución a junio muestran un alza de 2% en gasto corriente y una caída de 12% en la inversión pública.
El imperativo de la meta fiscal
Un documento de la Facultad de Economía de la USS subraya que el propio Informe de Finanzas Públicas (IFP) del segundo trimestre (2T) plasma que el gasto ya comprometido supera en 0,3 puntos porcentuales del PIB el nivel compatible con la meta. "Pone de manifiesto la distancia entre la meta establecida en el Decreto de Política Fiscal y la trayectoria de gasto que el Estado ya tiene comprometida para 2027-2030, antes de que el desvío se materialice", rompiendo el patrón histórico de conocer el incumplimiento solo ex post . Por eso, "el cierre de dicha brecha debe estar explícito en el proyecto, identificando qué medidas de gasto o ingreso lo financian", destacan.
"Cumplir con el compromiso de llevar el balance estructural de -2,6% del PIB en 2026 a -1,5% en 2030 y no superar el nivel prudente de deuda de 45% del PIB es un objetivo en sí mismo", agregan en LyD.
"Pese a todo el esfuerzo de recortes y eficiencia del gasto, el gasto para este año será cerca de US$ 1.200 millones más que la ley aprobada", señala el decano de Economía USS y exsubsecretario de Hacienda, Alejandro Weber. "El cumplimiento de las metas fiscales de este año es un respiro que le devuelve credibilidad a la política fiscal y le permite al Gobierno usar el Presupuesto 2027 como una palanca reactivadora", añade.
Y si bien, dicen en Clapes, el presupuesto es puntualmente para el próximo año, el Informe de Finanzas Públicas entregará señales complementarias: "Proyecciones de ingresos, gastos y balances para los próximos años, los supuestos que respaldan dichas proyecciones, la existencia o no de holguras fiscales y conocer si la deuda pública se mantiene bajo el nivel prudente de 45% del PIB en el horizonte de planificación financiera".
Para este Presupuesto, de hecho, todos los ministerios debieron proyectar el gasto para los próximos cinco años.
Prioridades sectoriales
LyD destaca que el aumento de 9,1% en Seguridad, "muy por sobre el resto de las partidas", y el de 4,7% en Salud son énfasis correctos.
Otros agregan que el foco en los niños -con incrementos de 4,1%- va en línea con compromisos de campaña.
El ministro de OO.PP., Louis de Grange, ya comunicó públicamente que el avance de su cartera será de 1%. El Presidente anunció que se impulsará una cartera de 241 obras, con trabajadores de las zonas respectivas, para apuntalar el empleo.
En Vivienda también se reportaría una expansión.
¿Pero dónde disminuye el gasto?
"Considerando que el aumento agregado del gasto (1,5%) es inferior al incremento del gasto en reactivación económica, seguridad, niñez o salud, es necesario saber dónde se producirán los ajustes", dicen en Clapes.
El viernes, en radio Infinita, el ministro Quiroz se limitó a decir que en Hacienda y en Presidencia habrá descensos. También se ha planteado que los recursos para las gobernaciones regionales caerán entre un 6% y 10%. Y ha trascendido que en Culturas la baja sería superior al 10%
El jueves, Quiroz dijo, no obstante, que "el que logre ejecutar todo, no tendrá recortes".
A la fecha, según lo señalado por el ministro, de los US$ 6.000 millones en ajustes anunciados por el Ejecutivo, se han realizado entre US$ 2.500 y US$ 3.500 millones, el delta vendría detallado en el Presupuesto. Ahí se incluye el análisis que se hizo a 632 programas de 23 ministerios, "los que no dan resultados, tendrán que mejorar antes de recibir un peso más", dijo el Presidente Kast el miércoles.
Por ejemplo, en julio, Dipres había evacuado un informe con la evaluación a siete programas de cuatro ministerios. Ninguno obtuvo un desempeño favorable. Por ejemplo, el programa Bosque Nativo de Conaf, que buscaba incrementar la superficie, fue mal evaluado, al igual que las escuelas saludables para el aprendizaje, y el de eficiencia energética para la vivienda. Con desempeño bajo estuvieron el Sistema Nacional de Competencias Deportivas, el Crédito Pyme, la Red de Asistencia Digital y el Programa Educativo para la familia. En total, implicaban un presupuesto por $290.110 millones.
Trascendió que, por ejemplo, el programa 'Yo elijo mi PC' del Ministerio de Educación llegaría a su fin, además de rebajas importantes para los Liceos Bicentenario, el Pase Cultural, entre otros.
"Los recursos nuevos deben salir de recortar gasto no prioritario o mal evaluado. Importa más la calidad del ajuste que su tamaño", dicen en LyD.
A ello se suma el ítem personal que se ha duplicado en los últimos años. A marzo, se lee en el Informe Trimestral de Empleo en el Sector Público, la dotación del Gobierno Central alcanzó los 549.237 cargos efectivos. Excluyendo los traspasos de Servicios Locales de Educación y de Servicios de Salud, el dato creció más del doble que el empleo total. "Por su naturaleza, este gasto es rígido: cada cargo permanente compromete recursos para los años siguientes y reduce las holguras de 2027-2030", dicen en la USS. "Los esfuerzos en esta materia no deben minimizarse. De cara a una agenda de modernización del empleo público, el Presupuesto 2027 debiera explicitar una regla de contención de dotaciones y del gasto en personal, distinguiendo los traspasos institucionales del crecimiento discrecional.
"Hay una natural rotación, basta que esa rotación no la reemplaces", dijo Quiroz el viernes.
¿Reasignar?
"La 'rigidez' del gasto es en buena parte una decisión política", dicen en LyD. Y agregan: "Las autoridades suelen afirmar que más del 90% del gasto es rígido. Sin embargo, según la propia Dipres, solo el 72,9% del gasto aprobado para 2026 estaba fijado por leyes permanentes".
Esa diferencia define cuánto espacio real hay para reasignar en el corto plazo. En el largo plazo, además, cualquier partida se puede modificar por ley.
Prudencia con alza de los parámetros estructurales
El PIB tendencial no minero con el que se estructura el Presupuesto subió de 2,0% a 2,6% y "afecta cerca del 80% de los ingresos estructurales", dicen en LyD. El cobre de referencia aumentó de US$ 4,38 la libra a US$ 5,37, "el mayor incremento desde que existe la metodología, y afecta otro 10% de esos ingresos", subrayan. Expertos sostienen que si bien esto significa más ingreso estructural, no debe leerse como espacio para gasto permanente: "Con la deuda tan cerca del límite, gastar más podría hacernos sobrepasarlo en el corto plazo".
Desde la USS suman prudencia con los retornos de la Ley de Cumplimiento Tributario, cuyo rendimiento ya se sinceró de 1,46% a 0,5% del PIB en régimen. "Las estimaciones de recaudación de las reformas tributarias siempre han sido inciertas, tanto en monto como en plazos. La Ley de Reconstrucción no sería fiscalmente neutra en el corto plazo", subrayan en LyD. "Por tanto, aun cuando ya ha sido aprobada, sería prudente destinar sus ingresos a gasto en forma conservadora y en la medida que se vayan efectivamente generando los ingresos".
Volver a ahorrar
El Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) hoy tiene cerca de 1% del PIB. "El FMI recomienda entre 5% y 7%, y en la crisis subprime de 2009 se usó casi 6%", destacan economistas. "Mantener la austeridad durante todo el período de gobierno es necesario para reconstruir este colchón ante shocks ", acotan.
"El nuevo capítulo de política de activos del IFP2T26 es un avance, pero el Presupuesto 2027 debiera traducirlo en reglas concretas: aportes al FEES cuando los ingresos del cobre superen su nivel estructural, y una meta explícita de activos del Tesoro con plazo de convergencia", agregan en la USS.
Alerta por creciente peso de los intereses
El gasto en intereses pasó de 2,1% del gasto total en 2009 a más de 5% en 2026. "Seguirá subiendo aunque la deuda se estabilice, porque cerca del 40% del stock se refinanciará a tasas más altas de aquí a 2030", dicen en LyD. "Son recursos que dejan de ir a inversión o gasto social".
Dicho eso, precisan en Clapes, si bien aún no se conoce el espacio de endeudamiento del próximo año, "se espera que en un contexto de menor crecimiento del gasto público y menor déficit fiscal, dicho espacio se reduzca de forma significativa respecto de años previos". A marzo la deuda alcanzó el 42,5% del PIB, cerca del límite prudencial de 45%. Este año, de hecho, fue necesario solicitar un espacio de endeudamiento adicional, porque la deuda aprobada por el Congreso no cubría todas las necesidades. "Eso no puede ocurrir nuevamente este año. Ello implica que se discuta en detalle la solicitud de endeudamiento y su justificación, identificando cuánto responde al déficit fiscal, a las necesidades bajo la línea y a otras materias que requieren financiamiento", destacan.
El debate que viene
Para el martes a las 10:00 horas está citada la Comisión Mixta de Presupuestos, presidida por Javier Macaya, que comenzará a discutir el erario 2027. Ya se anticipa -como es habitual- un diálogo áspero. Tienen hasta noviembre para despacharlo.
"En Chile, el Poder Ejecutivo tiene una fuerte ventaja en este debate y lo que hemos visto en los últimos años es que incluso en el caso de presupuestos con ingresos sobreestimados, solicitudes de deuda insuficientes, uso del FEES, etc., el debate en el Congreso no ha significado cambios relevantes a la propuesta del gobierno", dicen en Clapes. Agregan: "Habrá debate, pero es muy probable que la ley que se apruebe no sea muy distinta de la que entre".
"El desafío de este presupuesto es consolidar el ajuste fiscal contribuyendo a la institucionalidad fiscal y, dentro del estrecho margen disponible, priorizar aquellos gastos que puedan contribuir con mayor rapidez a enfrentar el rezago del empleo y recuperar dinamismo económico", concluye la ex-Dipres Cristina Torres.
"Las autoridades suelen afirmar que más del 90% del gasto es rígido. Sin embargo, solo el 72,9% del gasto aprobado para 2026 estaba fijado por leyes permanentes", dicen en LyD.
El cobre de referencia con el que se estructuró el Presupuesto aumentó de US$ 4,38 la libra a US$ 5,37, "el mayor incremento desde que existe la metodología, y afecta otro 10% de esos ingresos", subrayan expertos.
Para el martes a las 10:00 horas está citada la Comisión Mixta de Presupuestos, presidida por Javier Macaya, que comenzará a discutir el erario 2027. Tienen hasta noviembre para despacharlo.