La empresa y la FOEB definieron los detalles para el encuentro tripartito en el MTSS que incluye el traslado de trabajadores a Montevideo, retiros incentivados y prejubilaciones.
La pulseada entre Fábricas Nacionales de Cervezas (FNC) y la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) por el cierre de la planta de la empresa (la emblemática de cerveza Patricia) en Minas está por llegar a su fin. Las partes firmarán un preacuerdo en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) este jueves. La empresa y el sindicato mantuvieron una reunión bipartita ayer en la que definieron los detalles para presentarse en un encuentro tripartito en el que se firmaría el preacuerdo. "Seguimos negociando. Esperamos poder llegar a un acuerdo", señalaron a El País fuentes vinculadas a la negociación.
Luego de reiteradas reuniones con el MTSS y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) las partes lograron coincidir en alternativas sobre el futuro de los 59 puestos de trabajo que estaban comprometidos por la concentración de producción de cervezas en Montevideo al cerrar la planta de Minas.
Según indicó el presidente de la FOEB, Bruno Pastorino, está previsto que 27 trabajadores se trasladen de Minas a trabajar en la planta de Montevideo. El resto de los trabajadores pactó retiros incentivados o accedió a prejubilaciones (en aquellos casos con 53 años de edad).
El debate había comenzado en julio de este año cuando la empresa anunció la detención de las actividades en Minas durante un mes para evaluar el negocio de FNC (del grupo Ambev) en el país. En agosto FNC anunció el cierre definitivo de la emblemática planta, por lo que las partes comenzaron a negociar sobre el futuro de los trabajadores y la línea de negocio de la empresa.
Producción
Debido a lo que aduce son altos costos de producción, la empresa tenía previsto revisar su continuidad en el mercado uruguayo y perfilar su negocio hacia la importación de cervezas. Como parte de esta reconversión, FNC analiza realizar una inversión de US$ 14 millones para concentrar su producción de cerveza en la planta de Montevideo, luego de resolver el cierre de la fábrica de Minas donde se encuentra la línea de latas de la compañía.
La concentración de producción de latas en Montevideo implicaría un ahorro de US$ 3,5 millones para FNC, por lo que según Pastorino, esto reduce márgenes de costos con mayor producción nacional en lugar de importación de cervezas.
En el convenio firmado en 2024 se estableció que FNC tiene la autorización de importar hasta el 20% del volumencomercializado. Si bien Pastorino sostuvo que aún no se tiene cuantificado cuánto será el volumen producido en Uruguay, señaló que se está discutiendo la importación de algunas marcas bajo determinados requisitos.
Jornada laboral
Otro de los temas que dialogaron las partes para alcanzar el preacuerdo fue el de la posibilidad de reducir la semana laboral de 48 a 40 horas. Según explicó Pastorino, el objetivo es "compensar" con una reducción de horas de trabajo las temporadas en las que se registra una menor producción.
"La idea es acompañar la producción con la reducción de la jornada", dijo Pastorino a El País y agregó que en un principio está previsto que la reducción se aplique durante dos meses a partir del próximo año y luego se evaluará la medida en cada sector.
Por otra parte, en la última reunión que tuvieron las partes en el MTSS, discutieron la eliminación y reducción de beneficios que aumentan los costos salariales, según indicaron a El País fuentes vinculadas a la negociación. "Hubo una negociación para quitar algunas compensaciones y modificarlas por otras pero eso tampoco está definitivamente cerrado", sostuvo el presidente de la FOEB.
Gobierno
Según informaron fuentes de la empresa a El País, si bien aún no recibieron una propuesta por parte del gobierno, las autoridades se comprometieron a generar una iniciativa integral para preservar la producción de cerveza en Uruguay. Hasta el momento el gobierno solicitó detalles del negocio y mostró "buena predisposición" para negociar.
Una de las propuestas presentadas por FNC ante el MEF para reducir el impacto fiscal para la empresa, fue la de retomar la devolución del Imesi (Impuesto Específico Interno) por utilización de envases de vidrio, algo que estuvo vigente hasta el año 2021.
Este tema no es nuevo ya que la cervecera denuncia desde hace ya algunos años el pago del 33% de Imesi en lugar del 22%, lo que genera una "competencia desleal" con los vinos -que no pagan Imesi- además de que el porcentaje se ubica por encima del costo de producción por botella.
Por otra parte, la empresa también expuso ante el Ministerio de Industria, Energía y Minería una propuesta en la que solicitaron reducir las tarifas energéticas en las plantas para disminuir los costos de producción, aunque agregaron que todos los planteos aún están bajo análisis y no han recibido respuesta.
De acuerdo con lo que habían indicado fuentes de la empresa a El País, la misma necesita "flexibilizar y bajar costos" para continuar produciendo en Uruguay ya que "con los costos actuales, las inversiones no se hacen".
Costos
FNC atravesó varias transformaciones, cambios de nombres, ventas y fusiones que resultaron en la concentración en manos de una sola firma, de toda la producción de cerveza industrial en Uruguay y la producción pasó de capitales uruguayos a extranjeros, más concretamente al grupo brasileño Ambev -filial del belga AB Inbev).
Según el balance económico correspondiente al año pasado al que accedió El País, FNC obtuvo unos US$ 20 millones de ganancias. Sin embargo, FNC había indicado en un comunicado que "elaborar una cerveza en Uruguay cuesta el doble que elaborarla en Argentina o Brasil" y que la diferencia "se explica principalmente por los altos costos logísticos, laborales, de mano de obra e impositivos".