Cachivaches va tras 20% más en ventas durante Halloween
Halloween se perfila como una de las temporadas clave para el comercio en octubre
Halloween se perfila como una de las temporadas clave para el comercio en octubre. Este año, la celebración cae un sábado, un factor que puede favorecer las fiestas, las reuniones familiares y las actividades de entretenimiento durante el fin de semana. En ese contexto, Disfraces Cachivaches espera aumentar 20% sus ventas en valor y 12% las unidades comercializadas durante la temporada de 2026, frente al mismo periodo de 2025. La compañía busca aprovechar el movimiento comercial de la fecha con un modelo que combina fabricación local, distribución a través de grandes cadenas y tiendas propias. "Estamos optimistas, obviamente somos conscientes de la realidad que tenemos en el mercado, pero las contrapesamos con otra serie de acciones concretas que estamos teniendo", señaló Juan De La Espriella, gerente de Disfraces Cachivaches. La temporada tiene una particularidad: más del 60% de las ventas asociadas a Halloween se producen durante la segunda quincena de octubre, según De La Espriella. Esto concentra buena parte del resultado comercial en pocos días y exige que la compañía anticipe la demanda y tenga disponible el inventario de los personajes más buscados. Uno de los pilares del negocio de Cachivaches es su capacidad de producción en Colombia. La empresa confecciona en Bogotá disfraces textiles y trajes de personajes licenciados, gracias a acuerdos que le permiten trabajar con marcas como Disney, Marvel, Lucasfilm y Warner Bros. "El proceso comprende el corte, la costura y el empaque. Aunque algunos accesorios, especialmente los elaborados en plástico, son importados, pero una parte importante de los productos textiles se fabrica en el país. Asimismo, empleamos telas nacionales y recurrimos a materiales importados para determinadas referencias". Para De La Espriella, esta estructura productiva le permite mantener el control sobre la calidad y responder con mayor rapidez a los cambios en las preferencias de los consumidores. En una categoría condicionada por los estrenos de películas, series y personajes que ganan popularidad, la velocidad de reacción puede marcar la diferencia en una temporada de ventas corta. "Producir localmente nos permite tener más flexibilidad. Si un personaje a último minuto está de moda, puedes reaccionar más si tienes la producción", dice. Sin embargo, fabricar en Colombia también supone desafíos relacionados con los costos, la disponibilidad de mano de obra calificada y las condiciones de la industria textil. El gerente precisó que el cierre de fábricas ha complicado el entorno de algunos proveedores y que las variaciones en los precios de los insumos inciden en la operación. A esto se suma la competencia de productos importados, incluidos los que se comercializan a través de plataformas asiáticas. Frente a esa oferta, Cachivaches busca diferenciarse por la calidad de sus trajes y por la posibilidad de que los consumidores vean las prendas y se prueben las tallas antes de comprarlas. Los retailers, claves
en la distribución La red comercial es otro componente central del modelo de negocio. Cachivaches trabaja con cadenas como Éxito, Olímpica, Cencosud y Pepe Ganga, además de aliados en el canal tradicional. Según el directivo, alrededor de 70% de las ventas de la compañía se canaliza a través de almacenes y retailers. Estas relaciones amplían la cobertura de sus productos y le permiten llegar a consumidores que no necesariamente visitan sus tiendas propias. "Los vemos totalmente como aliados, como partners. Ya vamos trabajando con ellos toda la vida y enfatizamos la importancia de tener relaciones duraderas", afirma. El comercio electrónico también está incluido en la ecuación y representa cerca de 10% de la participación de la compañía y complementa la operación física. "Algunos consumidores consultan los productos en la página web y visitan una tienda para probarse el disfraz; otros compran en línea porque no encuentran su talla o viven en ciudades donde la empresa no tiene presencia directa. Para este Halloween, Cachivaches cuenta con seis tiendas temporales que se suman a sus cuatro establecimientos habituales. Estos puntos están ubicados en centros comerciales de Bogotá y Medellín", agregó. La estrategia actual contrasta con la trayectoria internacional de la compañía. A finales de los años noventa y comienzos de los 2000, entre 80% y 90% de las ventas de Cachivaches se destinaba al exterior, con clientes como grandes cadenas estadounidenses, recuerda De La Espriella. La revaluación del peso, los cambios en el mercado y el crecimiento de la producción china llevaron a la empresa a reorientar su negocio hacia Colombia. En ese proceso fortaleció sus tiendas, amplió el portafolio y desarrolló una red de distribución que combina establecimientos propios, locales temporales y presencia en grandes superficies. El cambio modificó el papel del mercado nacional dentro de la operación. Colombia pasó a ser el foco comercial de una compañía que conserva su capacidad de fabricación local y que ahora debe competir con productos importados en su propio mercado. Aunque los retos siguen en el mercado y presionan el gasto en muchos hogares en Colombia, la temporada de "brujitas" sigue ampliando las ocasiones de consumo. De hecho, la compra ya no se limita a los disfraces infantiles, en algunos hogares se incluyen trajes para adultos, accesorios, decoración y prendas para mascotas. De La Espriella destacó que una familia en Colombia puede destinar alrededor de $800.000 a la compra de disfraces, dependiendo del número de personas que se vistan y de los productos que elija. Si se agregan artículos de decoración, el gasto puede llegar a $1 millón o incluso superarlo. Aunque los disfraces para mascotas todavía representan una porción pequeña de las ventas, el directivo considera que esta categoría refleja una celebración más integral.