Domingo, 18 de Octubre de 2026

"La transición a la democracia en Venezuela es algo que le conviene a toda América Latina y también a EE.UU."

ChileEl Mercurio, Chile 18 de octubre de 2026

La premio nobel de la paz habló en exclusiva con el Grupo de Diarios América (GDA) desde Panamá, donde espera por un pronto regreso a su país. Pide un nuevo CNE, un nuevo TSJ y definir fecha electoral, además responsabiliza a Delcy Rodríguez de la crisis.

Premio Nobel de Paz y referente de la lucha por el regreso de la democracia plena a su natal Venezuela, María Corina Machado recibió a El Tiempo y al Grupo de Diarios América (GDA) en Ciudad de Panamá. Desde allí prepara su regreso a Caracas, después de siete intentos bloqueados, para impulsar una transición que, según dice, debe surgir de "un gran acuerdo nacional".
A la mesa que negocia esa transición le pide tres cosas: un nuevo Consejo Nacional Electoral, un nuevo Tribunal Supremo de Justicia y una fecha para las presidenciales, porque "la fecha de la elección es la fecha de la liberación".
-Usted se encuentra ahora geográficamente más cerca de su país, en lo que será su octavo intento por regresar a Venezuela. ¿Qué condiciones han cambiado y qué le hace pensar que esta vez sí le van a permitir entrar?
"Te diría que no solo geográficamente. El afecto, el cariño, el entendimiento que hay en la sociedad panameña de lo que representa la causa por la democracia en Venezuela es enorme.
Las condiciones cambian todos los días, y yo creo que lo más importante, siempre en estos procesos, es escuchar y entender lo que dice, anhela y por lo que lucha la gente. Y Venezuela es un país unido, más que nunca en su historia, y yo me atrevería a decir que quizás más que cualquier otra sociedad en América Latina: una sociedad súper cohesionada, sin diferencias de orden racial, religioso, social o político. Un país en el que todos queremos lo mismo. Queremos construir una nación segura, libre, democrática, próspera, a la cual puedan regresar nuestros hijos. Y esta es una fuerza tan poderosa... Aquí en Panamá y desde todas partes del mundo, los venezolanos me escriben y me dicen: 'Vamos a regresar juntos'. Y para eso estoy trabajando".
-En ese trabajo para volver, ¿ha recibido algún mensaje de EE.UU.?
"No directamente. Pero sí, obviamente, muchas amenazas del régimen. El régimen sabe que está en una situación precaria como nunca. El caos que existe en Venezuela en lo económico, en seguridad, en servicios públicos... Piensa lo que es la nación que tiene las mayores reservas probadas de petróleo, el octavo reservorio de gas natural, y los venezolanos tienen seis, ocho, diez y doce horas al día sin luz, sin electricidad.
Esto ha generado un sentimiento creciente de urgencia, de repudio. Y el régimen lo sabe. Y los venezolanos, obviamente, estamos decididos a que todas estas fuerzas se canalicen de manera cívica para lograr una transición y completar la tarea que fue el mandato del 28 de julio. El régimen lo sabe, y por eso se esfuerza por todos los medios posibles para tratar de evitar mi regreso".
-Usted dice que no le permiten regresar. Pero la pregunta es: ¿y si no logra hacerlo? ¿Cómo puede presionar para que en Venezuela haya elecciones el próximo año?
"En primer lugar, esto no se trata de mí. Esta es una nación que tiene a un tercio de sus ciudadanos en el mundo entero, forzados a salir de manera intencional. Se trata de un país para el cual la fecha de la elección presidencial representa la de su liberación. Aquellos que creen que tratando de impedir mi relación directa con los venezolanos van a impedir este proceso no entienden nada.
Este es un país que ya tomó una decisión. Esto no lo va a detener nadie. Venezuela va a ser una nación libre, y cada día que pasa es peor para todos, incluso para el propio régimen. Y la transición a la democracia en Venezuela es algo que le conviene a toda América Latina y le conviene también a EE.UU., porque solo con una Venezuela democrática es que podremos lograr los objetivos de seguridad hemisférica, integración comercial, resolver los temas migratorios que tanta presión han generado en países vecinos y, desde luego, promover la democracia y la estabilidad en la región".
-¿Qué pasa si no se logran elecciones en 2027? ¿Cuáles son los riesgos para Venezuela y la región?
"Yo quiero empezar por la gente. ¿Cómo le explicas tú a una mamá que no puede darles de comer esta noche a sus hijos, que tiene que tener más paciencia? ¿Cómo le explicas tú a un comerciante, a un productor que tiene que cerrar su negocio porque no tiene electricidad, que tiene que esperar? ¿Cómo le explicas tú a un campesino, a un productor agrícola que ni siquiera tiene insumos y ve que su cosecha simplemente se pierde, pero no tiene ni diésel, ni gasolina, ni luz?
¿Esperar qué? Si este es un país que ha demostrado estar absolutamente listo. Nos han provocado tanto para que cayéramos en la tentación de la violencia, y una y otra vez la sociedad venezolana ha recurrido a mecanismos democráticos y cívicos, dando un ejemplo impresionante al mundo.
Y para los países vecinos, entender que la única manera de que podamos tener estabilidad en la región, de que se pare la presión migratoria y de que más bien los venezolanos regresen a su país es con la certeza de que habrá un futuro democrático, que va a ser duro, durísimo, en un país destruido. Pero ese es el trabajo sabroso: el de construir, el de trabajar, el de saber que con tu esfuerzo y con mérito vas a surgir. Y eso, desde luego, le conviene también a los Estados Unidos, porque no habrá inversiones masivas como las que requiere Venezuela si tú no tienes unas instituciones democráticas bajo el Estado de Derecho. Y Venezuela está hoy en el último lugar del planeta en Estado de Derecho, por debajo de todos los países africanos".
-Delcy Rodríguez ha venido ganando mucha presencia. La hemos visto recorriendo foros internacionales de Nueva York a Roma. Si se logra su regreso, ¿cómo puede eso unir a una oposición que también luce fragmentada desde afuera?
"La oposición venezolana nunca ha estado tan unida como hoy. Nosotros fuimos a unas primarias en el año 2023, y yo hago un reconocimiento a los partidos, porque fue un momento en el que los partidos políticos -los tradicionales, los nuevos, los que recién surgen- todos reconocieron que, ante la crisis de representatividad y de confianza, había que demostrarle a la sociedad venezolana que se confiaba en ellos, (darle) verdadero poder a la gente y que la gente decidiera.
Y fuimos más de diez candidatos, y yo logré recoger un mandato que, al final, aunque me bloquearon para ser candidata, se canalizó a través de Edmundo González Urrutia, en un movimiento que trajo no solamente al sector político, sino a los movimientos sociales, a la sociedad civil, a los ciudadanos de a pie. Derribamos esas barreras que nos dividían y construimos, reconstruimos la confianza entre ciudadanos, Andrés. Y eso ha sido la base de este movimiento, y está allí, más fuerte que nunca.
Que haya pretensiones de algunos actores de tentar o desviar o manipular a algunas figuras o facciones... Por Dios, eso ha pasado siempre en la historia, en todas partes del mundo. Estamos enfrentando una estructura mafiosa criminal. Salió Maduro, pero la estructura sigue allí. Pero ya la gente tiene clarísimo quién es quién. Por eso es que el régimen tiene tanto miedo de permitir que se avance en un proceso democrático en el cual los ciudadanos ratifiquen lo que ya expresaron en 2024".
-¿Cuál es su opinión sobre Dinorah Figuera, que es la figura que, en las negociaciones con el gobierno chavista, está liderando la postura de la oposición frente a las reglas de la transición?
"Como hemos dicho, y lo reitero, no hay persona que tenga mayor interés en que este proceso concluya con lo que se ha ofrecido: un nuevo Tribunal Supremo de Justicia, un nuevo Consejo Nacional Electoral y un calendario de elecciones presidenciales a la mayor brevedad.
Esto es lo que el país requiere, demanda, y, por cierto, es lo que ha mantenido a la sociedad contenida en toda su angustia y su dolor".
-¿Cree que hay la posibilidad de un estallido social en Venezuela?
"Hay que evitar que eso ocurra y que toda esa energía se canalice de manera cívica. Y ese es uno de los motivos urgentes de mi regreso. No es pedirle paciencia ni que la gente desconozca una realidad dramática; es entenderla y convertir toda esa urgencia en una razón de lucha, de organización y de preparación para lo que viene.
De alguna manera, este período ha sido mucho más largo de lo que hubiéramos querido, pero también lo hemos aprovechado para organizarnos para lo que va a ser, desde el día 1, la recuperación del país en temas muy amplios. Porque, desde luego, hay que atender la inversión en energía, en electricidad, en infraestructura -todo esto es muy necesario-, la generación de empleo, la estabilidad económica. Pero el país reclama educación, salud, seguridad, vialidad. Hay que tener una visión completa de lo que es la recuperación de un país y no de un solo sector, porque eso no va a ocurrir. O sea, tú no puedes, en una Venezuela que ha colapsado institucionalmente, pensar que puedes recuperar un sector e ignorar a la nación, a la población".
-¿Cuál es su balance de cómo la administración del Presidente Trump ha manejado la situación tras la salida de Maduro?
"En primer lugar, nosotros no estaríamos hoy encaminados hacia una transición si el Presidente Trump no hubiera tomado la decisión histórica de llevar a Nicolás Maduro ante la justicia. Durante años advertimos lo que se estaba construyendo en Venezuela. No es una dictadura convencional: es una estructura criminal que ha entregado nuestro territorio como santuario no solamente a la guerrilla del ELN, a las FARC y sus disidencias, sino a grupos terroristas islámicos, a redes de explotación minera, de tráfico de seres humanos, de todo tipo de actividad ilegal, que ha dejado una devastación desde nuestro medio ambiente y, por supuesto, en nuestros niños, en nuestras familias.
Los venezolanos hicimos todo para demostrar nuestra vocación democrática: unimos a un país, dimos un mandato y dimos la base legal y moral para que hubiese una actuación de esta naturaleza. Ahora bien, hay que avanzar en un proceso que consolide todas estas expectativas y oportunidades que se abren, porque, al final, es absolutamente no realista pensar que quienes crearon este caos son capaces de crear las bases para la recuperación del país. Eso no va a pasar. Nadie confía en quien expolió, torturó y saqueó a Venezuela. Y Delcy Rodríguez es directamente responsable de todo este proceso".
''Venezuela va a ser una nación libre, y cada día que pasa es peor para todos, incluso para el propio régimen".
''Queremos construir una nación segura, libre, democrática, próspera, a la cual puedan regresar nuestros hijos".
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