Domingo, 18 de Octubre de 2026

La parábola del hijo zorrón

ChileEl Mercurio, Chile 18 de octubre de 2026

Boric es, entonces, el hijo pródigo, al que democratacristianos, pepedés y socialistas debían aceptar con buena cara pese a que él destrozó los famosos 30 años que ellos construyeron.

Yo no sé si a ustedes, pero a mí nunca me convenció del todo la parábola del hijo pródigo. En mi colegio de curas nos la vendían como la gran lección de misericordia, pero para cualquiera con un mínimo sentido de la justicia, la moraleja era un poco irritante: mándate a cambiar, carretea, malgasta la herencia, insulta a la familia, y cuando la vida real te dé una paliza, vuelve a casa; te recibirán con alfombra roja y matarán al ternero más gordo. Mientras tanto, al hermano ejemplar que se quedó trabajando el campo no le dan ni las gracias. Y por eso guarda secretamente un resentimiento hacia su hermano zorrón.
Esta semana me pareció ver la versión actualizada de este clásico bíblico. La matriarca de la casa, Michelle Bachelet, citó a su fundación Horizonte Ciudadano a la gran familia de la izquierda, de la DC al PC. Es decir, a la ex-Concertación, a la ex Nueva Mayoría y la ex Apruebo Dignidad. Todas y todos las presidentas y presidentes de esos partidos.
Se supone que la reunión era solo con ella, pero sorpresivamente la cita se convirtió en otra cosa. En la mesa dispuso dos cabeceras, porque presidirían ella y Gabriel Boric. Sí, el mismo Gabriel Boric que fue el hijo rebelde de la ex-Concertación, que en su juventud fustigó a las figuras veneradas de la izquierda, como Ricardo Lagos y la propia Bachelet, a quien trataban como personaje retrógrado y nefasto. El mismo Boric que se farreó el proceso constituyente y que gobernó cuatro años con esa terrible resaca.
Pero ahora, en un solo acto, Bachelet invistió a Boric como el primus inter pares de toda la izquierda.
Boric es, entonces, el hijo pródigo, al que democratacristianos, pepedés y socialistas debían aceptar con buena cara pese a que él destrozó los famosos 30 años que ellos construyeron. El mantra "no son 30 pesos, son 30 años" en el fondo era contra ellos. Boric y los suyos le quitaron el prestigio y el poder a la izquierda concertacionista.
Por eso en la sala rondaba el fantasma de Carolina Tohá, la eterna hija fiel de la Concertación.
Pobre Carola. Ella nunca se fue de la casa. Cuidó al papá Lagos y a la mamá Michelle con lealtad perruna. Hizo todo lo que se le pidió, confiada en que llegaría su momento. !Hasta puso la cara en las crisis más ingratas¡ Administró la seguridad pública tragándose sapos de todos los tamaños y le salvó la cara al gobierno de Boric, que sin ella hubiese sido todavía peor.
¿Y cómo le pagaron a Carolina Tohá? !Bachelet ni siquiera fue capaz de darle su apoyo cuando lanzó su candidatura presidencial¡ No por nada le ganó la primaria la comunista Jeannette Jara.
Y ahora, cuando todo indica que la izquierda lanzó su carrera a La Moneda, la matriarca organiza una fiesta para Boric, el hijo pródigo, a quien sienta en la cabecera, para que no queden dudas.
La moraleja que nos deja el bacheletismo es devastadora para cualquier creyente en el mérito: la insolencia y el capricho del hijo favorecido se premian con el sillón de honor. Lección para las Carolinas Tohá de esta vida.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela