Partidos crecen a costa de los movimientos regionales
TOÑO
Por Martinhidalgo
Las elecciones regionales y municipales 2026 dejan un nuevo escenario de poder político en el interior del país, donde la conclusión es que los partidos políticos se beneficiaron del debilitamiento de los movimientos regionales. Esto ha permitido una falsa ilusión de fortalecimiento de agrupaciones como Alianza para el Progreso (APP) y Somos Perú, así como el posicionamiento de nuevas marcas como Ahora Nación y Perú Primero.Una comparación entre los resultados subnacionales del 2022 versus los del 2026 podría llevar a una errada conclusión sobre un supuesto fortalecimiento de algunas marcas como APP, que pasa de haber conquistado 167 a 228 alcaldías distritales entre un proceso electoral y otro; así como Somos Perú que sube de 171 a 218 autoridades locales; y lo mismo con Podemos, que pasa de 42 a 172 burgomaestres. Lo mismo ocurre a escala provincial: APP sube de 17 a 33; SP, de 28 a 32; y Podemos, de 3 a 19.La realidad sobre este panorama es que los partidos políticos se vieron beneficiados del debilitamiento de los movimientos regionales. Los principales líderes subnacionales se afiliaron a las marcas partidarias debido a que el último Congreso unicameral mantuvo hasta el final de su período, en el 2026, la posibilidad de eliminar a los movimientos y la restitución de la reelección en los comicios regionales y municipales. Ninguna de las anunciadas medidas se logró concretar, pero estas ocasionaron una importante migración de afiliados desde los movimientos regionales hacia los partidos. Algunos ejemplos: en el norte, el exaprista Elías Rodríguez se sumó, junto a afiliados del movimiento Trabajo Más Trabajo, a Podemos; mientras que en el Callao, todos los miembros del movimiento Contigo Callao se afiliaron a Renovación Popular.?Partidos caparazones?Para Raúl Martínez, CEO de Luna Consultores en Piura, los resultados de APP, Podemos y Somos Perú son el resultado de que existió una mayor demanda de candidaturas ?ante el debilitamiento de los movimientos regionales? en búsqueda de partidos caparazones. ?APP, no es que el símbolo sea ligado a César Acuña, sino que han pesado las candidaturas locales?, explicó.Martínez acotó que los resultados en La Libertad, donde nació el partido de César Acuña, son la mejor demostración de la pérdida del peso político del logo de APP. A escala provincial, Podemos logró mayor número de alcaldías; mientras que a escala distrital, sucede lo mismo, pues Podemos duplica el número de victorias de APP.?No estamos viendo tanto el peso del símbolo, sino al candidato que va en esa caparazón prestada. Y en Piura, particularmente, le favoreció a APP que es una estructura bien organizada, [...] también se habla del apoyo económico, y que en el norte no hay muchas opciones, porque los partidos de izquierda no tienen mayor presencia?, dijo en ?Tenemos que hablar?, videopódcast de El Comercio.?Cuestión de selección?En el sur, la situación es similar, pero con la particularidad de que los partidos beneficiados son marcas nuevas en el escenario político, como Ahora Nación y Perú Primero. El analista político puneño Luis Idme consideró que el caso de Ahora Nación responde al momento político que tuvo López Chau en las elecciones generales que se dieron en la primera parte del 2026, donde logró convocar a organizaciones sociales y líderes políticos del sur.?López Chau consigue una especie de coalición, con políticos que no son nuevos, sino que tienen una trayectoria política en sus zonas, donde muchos de ellos han pasado por partidos de derecha, de izquierda, o movimientos regionales. No son nuevos?, aseguró Idme.Esto último a diferencia de Juntos por el Perú. Idme dijo que fue una marca que llegó desgastada tras la campaña presidencial: ?Son grupos corporativos en busca de poder local, donde Ahora Nación eligió mejor a sus candidatos, y Roberto Sánchez llegó tarde a elegir a sus candidatos y eligió mal?.
En el 2026, el 83% de los candidatos a distintos cargos subnacionales postularon por partidos políticos, mientras que los movimientos regionales concentraron menos del 7% de los aspirantes. La participación de los movimientos regionales se redujo en 86%, respecto del 2022. En 11 departamentos no se registraron movimientos regionales.