Juan Pablo Cárdenas
Si hubo alguien que con sus actos y escritos demostrara cuán comprometida puede ser la función periodística, ese fue Juan Pablo Cárdenas
Si hubo alguien que con sus actos y escritos demostrara cuán comprometida puede ser la función periodística, ese fue Juan Pablo Cárdenas. En su vida no solo recibió homenajes y reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de Periodismo, en 2005, sino también amenazas y hasta prisión. Fundó numerosos medios de comunicación escrita y dirigió la radio de la Universidad de Chile durante muchos años, además de desempeñarse como agregado de prensa en la embajada chilena en México.
Legendarios fueron sus comentarios críticos, algunos celebrados unánimemente, otros objetados por algunos. Si algo puede considerarse un legado de su trabajo, ese es sin duda la inclaudicable adhesión a la libertad irrestricta en la comunicación pública. En privado solía matizar sus ideas en conversaciones amenas e ilustradas. Baltasar Gracián lo hubiera considerado hombre de "plausibles primores", esto es, de principios y valores que lo harían merecedor de la expresión "héroe" en la acepción que el escritor jesuita daba a ese término.
Quizá quienes fueron sus alumnos y colegas recordarán qué entendía por periodismo interpretativo, que si no está insuflado por ideas y valores poco tiene de aporte más allá de difundir hechos.