El Instituto Cuesta Duarte presentó un informe sobre la masa salarial de los trabajadores y sostuvo que se espera un leve aumento para el próximo año, aunque "se mantenga prácticamente incambiado".
El Instituto Cuesta Duarte centro de investigación del Pit-Cnt con el apoyo del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop) presentó el informe "La participación de la masa salarial en el Producto Interno Bruto (PIB): una mirada complementaria de la distribución de los ingresos en la sociedad". El estudio arrojó que en 2025 la participación de la masa salarial en el PIB se ubicó en 40,7% y se espera que para este año tenga un leve aumento debido a las bajas expectativas de crecimiento de la economía.
En 2025 la masa salarial tuvo un aumento de 0,7%, mientras que el PIB creció 1,8% respecto al año anterior. Por tanto, la participación de la masa salarial en la economía uruguaya se redujo un 1%. Lo que representó la masa salarial en el PIB el año pasado fue lo mismo que en 2019 y fue 12% menos que en 1998.
Según explicaron técnicos del Cuesta Duarte en un taller para periodistas, el informe actúa como complemento de otros estudios y para su cálculo se tomaron en cuenta datos del Índice Medio de Salario Real (IMSR) del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del análisis del PIB por enfoques del Banco Central (BCU). Para conocer el nivel de la masa salarial como porcentaje del PIB, el informe utilizó los resultados de la remuneración de asalariados publicada por el BCU, que excluye el ingreso mixto de los trabajadores por cuenta propia.
Los técnicos también destacaron la importancia del nivel de desarrollo de los países para realizar el cálculo. "Tanto la distribución personal como la funcional reflejan el grado de equidad en torno al reparto de los ingresos generados en un país. La evidencia internacional muestra que ambas dimensiones están vinculadas: los países con mejores indicadores de distribución suelen tener un mayor peso de la masa salarial en el ingreso total", señaló el informe.
La masa salarial y la economía uruguaya
La masa salarial es el total de ingresos que genera el trabajo asalariado, del sector público y privado. Su variación depende de la cantidad de asalariados, las horas de trabajo y el nivel de los salarios. Luego de la crisis del 2002, los salarios se recuperaron con dinamismo pero la masa salarial con relación al PIB no tuvo el mismo avance que los registrados en 1998. Por este motivo, el Cuesta Duarte utiliza ese año como referencia.
Según el informe, desde 1998, la cantidad de trabajadores asalariados y el valor del salarioreal aumentó, aunque las horas de trabajo se redujeron. Al comparar el año 2025 con 2024, la cantidad de trabajadores asalariados aumentó 0,2% y el promedio de horas de trabajo se redujo 0,5%, por lo que la cantidad de horas de trabajo asalariado cayó 0,4%.
La cantidad de asalariados en 2025 aumentó un 29% en comparación con 1998 y pasó de unos 970.000 a 1,25 millones en 2025, mientras que la cantidad de horas de trabajo asalariado aumentó 17%. El promedio de horas de trabajo pasó de unas 42 horas semanales en 1998 a cerca de 38 horas semanales en 2025, lo que representó una caída del 10%.
Desde 2001 la evolución el PIB fue mayor a la de la masa salarial, hasta que entre 2003 y 2014, la masa salarial creció más que el PIB y recuperó participación. Desde 2015 y hasta 2019, esta tendencia se invirtió y la participación volvió a disminuir. Entre 1998 y 2025, el PIB creció 74%, aún más que la masa salarial, por lo que la participación de esta en el PIB en 2025 quedó 12% por debajo de 1998.
En 2025 la masa salarial se ubicó en el mismo nivel que previo a la pandemia; época que según los técnicos del Cuesta Duarte debe analizarse con mayor cuidado ya que los componentes no reaccionaron al mismo ritmo ni intensidad. De hecho, en 2020 se alcanzó un récord de trabajadores en seguro de paro 189.000 personas según datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y las prestaciones que recibieron los asalariados no pueden considerarse como parte ya que son menores en monto y tienen carácter transitorio.
Por otra parte, el informe también analizó la evolución de la masa salarial en el PIB desde 2001 cuando se registró el nivel máximo de la serie (47,4% del PIB). Con la crisis de 2002 la cifra cayó y en 2003 se ubicó en su mínimo (36,1% del PIB). Luego comenzó una tendencia de recuperación que finalizó en 2014 cuando la masa salarial representaba el 43,1% del PIB y registró su punto más bajo reciente en 2022 con 37,9% del Producto.
Proyecciones: cambios "muy modestos"
El Instituto Cuesta Duarte se basó en las proyecciones de población del INE y en las estimaciones de crecimiento de empleo de la Rendición de Cuentas de este año para estimar qué puede pasar con la masa salarial. En ese sentido, espera que para el final del 2026 la cantidad de horas de trabajo asalariado aumente debido a una mayor cantidad de trabajadores asalariados en el mercado laboral.
Sin embargo, el Cuesta Duarte señaló en su informe que los cambios que se esperan para el próximo año son "muy modestos" ya que no todas las proyecciones de empleo, inflación y crecimiento del PIB se alinean con las que se presentaron en la Rendición de Cuentas. Por este motivo, consideró que se espera que la masa salarial en relación al tamaño de la economía se mantenga "prácticamente incambiada".
En ese sentido, el instituto expresó: "Es probable que el aumento de la participación de la masa salarial en el PIB se explique más por el bajo crecimiento del Producto que por una dinámica pujante de los componentes de la masa salarial".
El director del Cuesta Duarte, Milton Castellano, destacó la importancia de abordar los estudios vinculados a la evolución salarial que incluyan otras variables además de la inflación.
Por otra parte, sostuvo que existen nuevos insumos sobre los que es importante analizar su impacto en el mercado laboral, como son la implementación de nuevas tecnologías e Inteligencia Artificial (IA). También defendió que existen nuevas tendencias en el mercado laboral como la discusión sobre la reducción de la jornada laboral y los convenios colectivos a cinco años.