B. Central: "Los riesgos para la inflación han aumentado de forma relevante"
Entre economistas plantean que vienen meses de compás de espera para un próximo movimiento de la Tasa de Política Monetaria. E incluso hay chances de un alza.
Tal como lo esperaba el mercado, el Consejo del Banco Central optó en forma unánime por mantener en 4,5% la tasa de interés de política monetaria (TPM). Pero sí hubo algo que motivó comentarios entre los analistas: la entidad introdujo un sesgo restrictivo en la trayectoria de la política monetaria al advertir que "los riesgos para la inflación han aumentado de forma relevante".
"El Consejo estima que será necesaria la constante evaluación de escenarios alternativos en que la respuesta de la economía mundial y local pueda configurar trayectorias de la inflación distintas de las esperadas y requiera cambios en la política monetaria", subrayó.
Nuevas señales
Al comunicar su decisión, el Consejo anticipó que "las proyecciones para los próximos meses aumentan significativamente", ubicándose por sobre la trayectoria del escenario central del último Informe de Política Monetaria (IPoM de septiembre).
Y proporciona datos. El precio del barril de petróleo ha subido en torno a 25% respecto de lo previsto en el IPoM. Se añade a un fenómeno de El Niño inusualmente intenso que ha comenzado a afectar los precios internacionales de los alimentos; más presiones de costos de energía, transporte y fertilizantes asociadas a los conflictos bélicos.
La clave que Felipe Jaque, economista jefe de Banco BICE, ve en este mensaje es que el Banco Central cambia su lectura de los escenarios alternativos. Ahora se mira un caso de presiones inflacionarias más persistentes que lo lleven a subir la tasa de interés. Tal acción se desencadenaría si las mayores expectativas de inflación a corto plazo terminan contaminando las expectativas inflacionarias de más largo plazo, plantea. Repara en la alusión explícita al alza en los precios internacionales de los alimentos, que son muy relevantes para la inflación.
"Este cambio un poquito más hawkish ya se venía instalando, todos descartábamos un recorte de tasa en el horizonte previsible. Esto se parece a los escenarios de riesgo, no es que asuma que ya se materializaron, pero el banco especifica un escenario de riesgo adicional", dice Jaque.
Resiliencia y adversidades
"La actividad mundial continúa mostrando resiliencia, particularmente en aquellas economías vinculadas al desarrollo de la inteligencia artificial (IA)", indica el BC en su comunicado, y destacó un precio del cobre en niveles similares a los de la última reunión. Sin embargo, "las condiciones financieras internacionales se han vuelto más restrictivas, en un contexto de perspectivas de política monetaria más contractivas, caídas de las bolsas, una apreciación global del dólar y alzas de las tasas de interés de largo plazo".
Claramente hay un cambio de sesgo, dice Rodrigo Aravena, economista jefe del Banco de Chile. No es solo porque el Central haya variado de manera importante su visión hacia adelante, sino porque el escenario actual difiere del que la autoridad monetaria tenía en el último IPoM, cuando asumía una caída del precio del petróleo y un peso más apreciado. La sorpresa es que el petróleo está sobre US$ 100 el barril; el fenómeno de El Niño ha sido más intenso; hay un peso más débil; un alza en las tasas de interés de largo plazo en el mundo, que son contractivas, y hay riesgos de tener efectos de segunda vuelta en la inflación, enumera Aravena.
En este escenario, sostiene, lo más probable es que haya un alza en la tasa de interés hacia fines de año si es que en el corto plazo no cae el precio del petróleo.
"Implícitamente el Banco Central en este momento está sacando de la mesa un recorte de tasas y entrega un tono más restrictivo, lo que no implica necesariamente que está advirtiendo un alza de tasas", puntualiza Andrés Sansone, economista jefe del Banco Santander.
El Consejo da cuenta de que tanto el consumo como la inversión mantienen un desempeño débil en el tercer trimestre. Sin embargo, "las perspectivas para la inversión continúan siendo favorables, coherente con la información de los catastros, el precio del cobre, el impulso que otorgaría la Ley de Reconstrucción y el mayor gasto previsto en inversión pública".
La lectura de Sansone es que el Banco Central vislumbra una recuperación, pero no está garantizada. En la medida en que observe que la actividad empieza a tomar vuelo, se abriría la discusión sobre mayores tasas porque la inflación va a estar alta, dice.
La percepción de Andrés Pérez, economista jefe de Banco Itaú, es que en el tercer trimestre la economía se habría contraído en 1,3% interanual y probablemente tenga una contracción este año, inclinándose el balance de riesgos hacia una recuperación más lenta hacia 2027.
3% es el objetivo del Banco Central para la inflación anual a mediano plazo. Ahora los operadores financieros proyectan 3,2% en dos años.