Futuro del "bolsonarismo"
No es claro que Flávio Bolsonaro pueda liderar desde EE.UU. a su sector.
La salida furtiva de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos tras la derrota electoral del domingo no presagia el final del "bolsonarismo", pero golpea la imagen del excandidato y daña a su Partido Liberal, el que emergió de las últimas legislativas como la mayor bancada del futuro Congreso. El hijo de Jair Bolsonaro busca refugiarse de lo que considera una "persecución política", después de que el polémico juez Alexandre de Moraes, el mismo que condenó al expresidente, ordenara la cancelación de sus pasaportes, en el marco de investigaciones por lavado de dinero. Su partida en secreto, además de abrir un flanco de tensiones entre Brasilia, Washington y Buenos Aires, no fue bien recibida por algunos de sus aliados, que han tomado distancia legitimando los resultados electorales, sin sumarse a la demanda de Flávio de anular los comicios. Su pretensión de liderar desde EE.UU. el movimiento creado por su padre se pondrá a prueba.
El excandidato está en el centro de tres investigaciones pero no tiene órdenes de detención pendientes, ni de registro domiciliario ni allanamiento, por lo que el arraigo decretado el mismo día de la derrota electoral causó sorpresa. La tercera pesquisa recién se anunció el martes -decretada por el juez Flavio Dino- y apunta a un supuesto financiamiento extranjero de su campaña, que provendría de un fondo cofundado por el vicepresidente norteamericano, J. D. Vance. En tanto, el primer caso por lavado de dinero involucra a su amigo Willer Tomáz, cuyas empresas estarían relacionadas con la industria de apuestas digitales, en cuyo teléfono se habrían detectado señales de movimientos "atípicos" de Flávio en su cuenta bancaria. La otra investigación se vincula con el pedido a un exbanquero, hoy en prisión por fraude, de un aporte de US$ 25 millones para financiar una película sobre su padre. La mitad del dinero habría sido depositada en un fondo en EE.UU. administrado por cercanos a su hermano Eduardo, condenado a cuatro años por haber promovido sanciones económicas contra Brasil.
En este panorama, y aunque él ha negado cualquier imputación de delito, el futuro del excandidato no se ve claro. Quizás pueda manejar a su sector desde el exterior, pero hay otras figuras cuyo perfil empieza a resaltar. El primero, Tarcisio de Freitas, gobernador reelecto de Sao Paulo y compañero de fórmula de Flávio, cuyo arrastre personal podría traducirse en un liderazgo más moderado y en una próxima candidatura presidencial. También están los jóvenes diputados e influencers Lucas Pavanato y Nikolas Ferreira, elegidos con altísimas mayorías. Y dentro del clan Bolsonaro, los hermanos Carlos, senador electo, y Jair Renan, diputado electo, acompañarán en el Congreso a Michelle, la mujer del expresidente, elegida senadora. No parece probable que alguno asuma la conducción del partido, pero mantendrán vigente la "marca" y tal vez también la ambición de volver a dirigir el país.