Disfraces nacionales
EL ARCA DE NOÉ
Luis Noé Ochoa
luioch@eltiempo
EL ARCA DE NOÉ
Luis Noé Ochoa
luioch@eltiempo.com
Estamos hoy de Halloween. Se los recuerdo aquí, no a través del correo de las brujas. Cuando llega esta fiesta ya se oye a Papá Noel, se acabó el año y se hizo lo que se pudo. Hoy veremos muchos disfraces, máscaras, pelucas, pintura facial, hasta sangre artificial. Y en realidad, excepto en los niños, estará presente, se vive y se siente, lo que en el fondo somos, un resumen social sin la máscara. Porque Chesterton no lo pudo decir mejor: "A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino que los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro". Menos mal que la sangre esta vez es artificial, porque tristemente la natural es derramada cada día en muchas regiones a causa de los que se disfrazan de Lucifer con metra. Pobres diablos. No saben que otros los disfrazan para ganarse el pan con el sudor de su frente guerrillero y la sangre y trabajo de inocentes. Pero sí, estamos de fiesta de brujas y desde mi escoba, que ojalá me salvara de los trancones, me atrevo a reseñar algunos de los disfraces que más están impresionando, aparte de los tradicionales. Uno de moda y que asusta a muchos es el vestido de ‘tigre’. Lo vieron cara a cara, buuuhh, en noches y calles oscuras verdaderos criminales que habían desafiado al Estado y a las autoridades, "vengan por mí", "no le temo a la justicia, es puro cuento". Y se les apareció. Y, como dicen que el tigre no es como lo pintan, hay otros, a quienes el Presidente Petro se les disfrazó de mansa paloma y les había pintado el rostro de gestores de paz, que ahora se pintan de pálido, pues de golpe se les aparece el tigre vestido de marino en un barco prisión. O con un disfraz de overol, con un par de esposos y un pasaje sin regreso a Estados Unidos. Buuuhh. Como no todas las tardes caza el tigre, no le quedó bien disfrazarse de Contrarrevolución cultural en el Museo Nacional. Terminó asustando a la cultura. A veces toca vestirse de tolerancia, que es tan bella pinta. Ahora, como el Gobierno pasado, donde hubo vestidos de mariposas amarillas, con cara de prestación de servicios, y de ‘botarata’, con chaqueta de manga ancha, o manga por hombro, y que vistió al Estado con un disfraz sobre medidas llamado "de sastre financiero", en este día de Halloween al nuevo gobierno le tocó ponerle nuevas pintas. Está de moda el disfraz ‘Ley de rescate fiscal’. Es un vestido muy ajustado, de bolsillos bajitos y cinturón apretado. Las máscaras pueden ser de caras felices o algunas largas, pues el tigre lanzó la pirinola y cayó por el lado de "todos ponen". El Estado se va a vestir de ‘austeridad’. Pero hay temores porque también va a salir calabaza en mano, "triqui triqui Halloween, quiero impuestos para mí". El disfraz de ‘Recorte en prestación de servicios’ va a ser uno de los polémicos. Ojalá no paguen justos por ‘petreadores’. Y hay uno de médico, pero con el estetoscopio con signo pesos. Quieran Dios y Cristo Rey que todo sea por nuestra salud y remedio. El disfraz ‘ley de rescate’ dará que hablar. Pero dicen los expertos, que es justo y necesario, es nuestro deber y salvación económica. No podemos seguir en este "de sastre financiero". Como dicen bajo cobijas los que buscan tener un hijo: "Esperemos". Pero tomémoslo bien. Aunque no lo tiene fácil. Porque desde luego está la máscara nacional de la ‘polarización’, que tiene medio cara de Chucky, con ojos de odio. Está agotado, no el personaje, sino el vestido. Ojalá esa máscara no se venda más, que no se la pongan en el Congreso. Es diabólica. Los que la usan no saben el daño que le hacen a la sociedad y a sí mismos. Ejecutivo y Legislativo, pónganse la del interés general, la de la austeridad, la de la ética, la de la unidad, y busquen lo mejor para el país. O si no, friquis friquis Halloween. Y cuidemos a los niños, por favor.
Ejecutivo y Legislativo, pónganse el del interés general, la unidad y busquen lo mejor para el país.