Miércoles, 04 de Noviembre de 2026

La primera oportunidad sí importa

PerúEl Comercio, Perú 4 de noviembre de 2026

Por Leonardo Romerogerente General Del Clúster Pacífico (chile, Colombia Y Perú) Y Mercados En Desarrollo (centro América, Caribe Y Cono Sur) De P&g
Todavía recuerdo mi primer día de trabajo

Por Leonardo Romerogerente General Del Clúster Pacífico (chile, Colombia Y Perú) Y Mercados En Desarrollo (centro América, Caribe Y Cono Sur) De P&g
Todavía recuerdo mi primer día de trabajo. Acababa de salir de la universidad y llegué a asumir el desafío de ser gerente de proyecto en P&G. Llevaba conmigo una mezcla difícil de explicar: la ilusión de comenzar, el deseo de demostrar de qué era capaz y, al mismo tiempo, las dudas de quien sabe que aún tiene mucho por aprender. No imaginaba entonces que esa primera puerta que se abría marcaría no solo el inicio de mi carrera, sino buena parte de mi vida.Ese primer empleo me dio mucho más que un cargo. Me dio la posibilidad de aprender haciendo, de equivocarme y volver a intentarlo, y de entender que una carrera se construye paso a paso. Me permitió conocer de cerca la realidad de mi país, sus problemáticas y al consumidor al que sirvo. Y me enseñó que una primera oportunidad es una relación mutua: alguien confía en tu potencial antes de que puedas demostrarlo, y tú respondes aprendiendo y dando lo mejor de ti.Más de 20 años después, sigo en la misma compañía en la que tuve mi primera experiencia profesional. He asumido responsabilidades distintas, conocido países y realidades diversas y enfrentado desafíos que me han obligado a crecer una y otra vez. Si algo puedo decir de este camino es que nunca me he aburrido: siempre ha habido una nueva pregunta, un reto diferente y otra oportunidad para aprender.Pero ningún recorrido se construye en soledad. A lo largo de estos años he tenido grandes mentores: personas que me hicieron preguntas difíciles, me dieron consejos honestos y confiaron en mí incluso cuando yo aún estaba aprendiendo a confiar en mis propias capacidades. Y no solo ellos: también he aprendido de mis equipos, de mis pares e incluso de quienes me reportan. Su ejemplo me mostró que liderar no es tener todas las respuestas, sino ayudar a otros a encontrar su camino y darles espacio para crecer.Por eso, cuando pienso en un joven que busca su primer empleo, no veo una hoja de vida con poca experiencia. Veo a la persona que fui al llegar a P&G: alguien con ganas, preguntas, miedo a equivocarse y un enorme potencial esperando una oportunidad. El primer empleo no solo enseña a trabajar. Puede dar independencia, ampliar horizontes, despertar una vocación y cambiar la manera en que alguien imagina su futuro.Las empresas tenemos, entonces, una responsabilidad que va más allá de cubrir una vacante. Cuando apostamos por un recién egresado, le ofrecemos un entorno seguro para preguntar, aprender y aportar. También podemos brindarle algo decisivo: referentes que lo acompañen, retos que lo hagan crecer y la certeza de que su talento tiene un lugar. Al hacerlo, las empresas le estamos apostando al futuro: estamos invirtiendo en los jóvenes que serán los líderes del mañana. A veces, una sola oportunidad basta para que una persona descubra todo lo que puede llegar a ser.Mi historia profesional comenzó porque alguien abrió una puerta. Más de dos décadas después, sigo agradecido por esa confianza y por todas las personas que han acompañado mi recorrido. Ojalá más jóvenes puedan mirar atrás algún día y reconocer que su primer empleo no fue simplemente el comienzo de una carrera, sino el momento en que alguien creyó en ellos y les ayudó a cambiar su vida. La primera oportunidad sí importa. Muchas veces lo cambia todo.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela