¿Qué precio del crudo sostiene campos y financia más reservas?
El encarecimiento de la operación petrolera está poniendo sobre la mesa una pregunta para Colombia: ¿qué precio internacional necesita el barril para que las compañías puedan mantener sus campos, cubrir sus gastos y financiar nuevas inversiones? Aunque un Brent superior a US$100 no es un requisito para producir petróleo de manera rentable, las condiciones actuales están reduciendo los márgenes de algunos proyectos y elevando el precio que necesitan para resultar atractivos
El encarecimiento de la operación petrolera está poniendo sobre la mesa una pregunta para Colombia: ¿qué precio internacional necesita el barril para que las compañías puedan mantener sus campos, cubrir sus gastos y financiar nuevas inversiones? Aunque un Brent superior a US$100 no es un requisito para producir petróleo de manera rentable, las condiciones actuales están reduciendo los márgenes de algunos proyectos y elevando el precio que necesitan para resultar atractivos. La discusión cobra relevancia en un momento en el que las tensiones geopolíticas han incrementado los costos de transporte, seguros, equipos y servicios especializados. A esto se suma la situación particular del país, donde la maduración de los yacimientos obliga a destinar cada vez más recursos para sostener los niveles de producción. El debate no se limita a cuánto cuesta extraer un barril. También involucra los recursos que deben destinar las compañías para mantener la infraestructura, compensar la declinación de los campos y encontrar nuevos yacimientos que permitan reemplazar las reservas que se agotan. Julio César Vera, experto en hidrocarburos, explica que es necesario diferenciar entre los costos de extracción de un campo que está funcionando y las inversiones requeridas para encontrar y poner en producción nuevas reservas. En el primer caso, hay compañías que pueden mantener operaciones rentables con cotizaciones de US$50 o US$60 por barril, especialmente cuando cuentan con yacimientos de alta productividad e infraestructura disponible. Pero desarrollar un proyecto nuevo implica asumir gastos de exploración, perforación, construcción de instalaciones, financiación y transporte que deben recuperarse durante periodos de entre 15 y 25 años. "No podemos asumir que todas las compañías necesitan un Brent de US$100 para ser rentables. Hay productores que tienen costos de extracción muy bajos y pueden generar importantes márgenes con precios de US$50 o US$66", señala Vera. Pero el experto agrega que la rentabilidad depende cada vez más de la calidad del activo. Dos empresas que venden petróleo al mismo precio pueden tener resultados económicos diferentes si una opera campos de alta productividad y la otra necesita mayores inversiones para mantener sus niveles de extracción. En ese sentido, el precio internacional no es el único factor que determina la viabilidad de un proyecto. También cuentan la disponibilidad de infraestructura, la distancia entre los campos y los puntos de comercialización, las condiciones geológicas y el costo de financiar la operación. Precios de equilibrio Un análisis del International Energy Forum con S&P Global dice que buena parte de la nueva oferta petrolera podría desarrollarse con precios de equilibrio de US$60 o menos, pero hay proyectos que requieren cotizaciones superiores. Esto muestra que no hay un único precio de referencia para toda la industria. El panorama nacional incorpora otros factores. La declinación de los yacimientos, los costos de transporte y dilución de crudos pesados, el mantenimiento de instalaciones y las necesidades de inversión para sostener la producción aumentan las exigencias económicas de las operaciones. Las cifras de Ecopetrol permiten dimensionar parte de esta situación. Su costo de levantamiento pasó de US$9,21 por barril en 2022 a US$12,49 en 2024. En 2025 se ubicó en US$12,20, mientras que durante el primer semestre de 2026 llegó a US$12,93, frente a US$11,59 en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, ese indicador representa únicamente los recursos necesarios para extraer el petróleo de los campos y no todo lo que cuesta llevarlo al mercado. En su presentación corporativa, la compañía reportó un costo total upstream de US$29,1 por barril en 2024 y de US$27,5 en el segundo trimestre de 2025. Este cálculo incorpora producción, transporte, dilución y otros gastos asociados. Por eso, tomar únicamente el costo de levantamiento para determinar si una operación es rentable puede dejar por fuera componentes importantes de la cuenta. También deben considerarse las regalías, las obligaciones fiscales, los gastos administrativos y las inversiones necesarias para mantener o ampliar la producción. Un dato adicional es que Ecopetrol estructuró su plan de inversiones para 2026 con un supuesto de Brent promedio de US$60 por barril y un costo de levantamiento cercano a US$12. Para Colombia, el desafío está en que una parte de la producción proviene de campos que llevan varios años en operación y que requieren intervenciones, mantenimiento y nuevas inversiones para compensar su declinación. A diferencia de un descubrimiento reciente con alta productividad, estos activos pueden necesitar más recursos para conservar sus niveles de extracción. Vera también identifica dificultades de orden público, seguridad y acceso a las operaciones, además de la incertidumbre contractual y regulatoria, como factores que pueden incrementar los costos y afectar las decisiones de inversión.