El liderazgo que mejora la escuela
Líderes comprometidos hacen una diferencia fundamental.
Treinta directores de salas cuna, jardines, escuelas y liceos entre Tarapacá y Magallanes recibieron este año el Premio LED (Líderes Educativos Directivos), que entrega Impulso Docente, con el apoyo de "El Mercurio" y el patrocinio del Ministerio de Educación. En sus cuatro ediciones, el galardón ha recibido 4.539 postulaciones y ha entregado 118 reconocimientos, dos tercios de ellos a directivos de regiones. Su propósito es poner el foco en lo que funciona, en un sistema cuya discusión pública suele concentrarse en sus déficits. Así, las historias de cada uno de los premiados conforman todo un acervo de experiencias innovadoras y buenas prácticas, al tiempo que hacen patente cómo un liderazgo puede llegar a marcar diferencias fundamentales en los procesos educativos.
Raúl Carrasco, por ejemplo, asumió en 2020 la dirección del Liceo Politécnico Pueblo Nuevo, en Temuco, y a los pocos días enfrentó el cierre de las aulas por la pandemia. Entonces, hizo del obstáculo una oportunidad: aprovechó ese tiempo para convocar voluntarios y renovar la infraestructura del colegio, además de incorporar tecnología. En el Liceo La Asunción, de Talcahuano, Cristian Acuña, en tanto, instaló un trabajo sistemático de dominio lector, con resultados informados a cada apoderado, el que sostiene desempeños Simce por sobre los 290 puntos. Mientras, en Natales, Alejandra Brevis identificó los aprendizajes que registraban retrocesos y organizó en torno a ellos el acompañamiento al aula y las tutorías. Y, en un entorno particularmente complejo, en un liceo que opera dentro de una cárcel de Santiago, Cristián Araya ha hecho del autocuidado del cuerpo docente una condición base, entendiendo su valor estratégico para que el derecho a la educación pueda efectivamente hacerse realidad.
Más que recursos extraordinarios, estas experiencias comparten como rasgo común una forma de liderazgo que decide a partir de la evidencia, mantiene altas expectativas y compromete a docentes y familias. La investigación ha mostrado que la dirección escolar es, después de la enseñanza en el aula, el factor del establecimiento con mayor incidencia en el aprendizaje, y que su efecto crece donde las condiciones son más adversas. Si bien estas iniciativas dependen de quienes las encabezan y no se replican automáticamente, desmienten que el origen de los alumnos fije el límite de lo que una escuela puede lograr.
Los premiados también coinciden en pedir menos burocracia, más tiempo para el liderazgo pedagógico y mayor autonomía para las comunidades con buenos resultados. "Los directores y los equipos perdemos mucho tiempo en externalizar procesos", advierte Carrasco. La Red LED ya entregó a la ministra de Educación veinte prácticas para liberar ese tiempo, y siete de sus miembros integran el Consejo Nacional de Directores convocado por el Ministerio. Corresponde a la autoridad aprovechar ese conocimiento y revisar las exigencias que hoy absorben la jornada directiva, reconociendo que los buenos resultados suelen pasar menos por el control burocrático y más por un liderazgo escolar competente y comprometido.