Viernes, 22 de Noviembre de 2019

Parece una burla de mal gusto

UruguayEl Pais, Uruguay 21 de noviembre de 2019


Mientras el líder de la oposición venezolana, Presidente de la Asamblea Nacional y Presidente interino, Juan Guaidó, denuncia al gobierno de Maduro de haber asesinado a un dirigente de su partido, cuyo cuerpo fue encontrado calcinado y con dos tiros en la nuca, el Sr


Mientras el líder de la oposición venezolana, Presidente de la Asamblea Nacional y Presidente interino, Juan Guaidó, denuncia al gobierno de Maduro de haber asesinado a un dirigente de su partido, cuyo cuerpo fue encontrado calcinado y con dos tiros en la nuca, el Sr. Maduro se jacta de haber logrado que Venezuela entre al Consejo de Derechos Humanos de la ONU para el período 2020-2022. La intragable noticia dispara distintas reflexiones.> > Por un lado aparece lo inadmisible de esta victoria del mandamás de Venezuela, quien a su vez, no es reconocido por más de cincuenta naciones -caso insólito si lo hay- a raíz de las violaciones a los derechos humanos que se producen a diario bajo su gobierno. A causa de los atropellos contra las libertades individuales, de la prisión para los opositores, de la falta de garantías legales. Por la farsa de los tribunales, empezando por la Suprema Corte de Justicia que no es más que un instrumento al servicio del poder. Por las sangrientas redadas, los asesinatos de los temibles "colectivos", unas fuerzas de choque al estilo paramilitar, adiestradas y entrenadas por algunos de los 30 mil cubanos que hoy mandan en el país caribeño e intervienen en todos los sectores. Desde los servicios de inteligencia y represión, en adelante.> > A lo cual se agrega haber llevado a esta riquísima nación a la ruina, a que la gente tenga que vivir haciendo interminables colas para conseguir algo de alimentos o alguna medicina si es que la hay en plaza. Tan grande se ha vuelto el desabastecimiento, es tal el colapso de los servicios de salud, de la educación, de las posibilidades de trabajo y progreso, que un éxodo que ya sobrepasa los 5 millones de personas se ha desparramado por el continente. Con todo el bagaje de dolor y miseria, de las pérdidas espirituales y materiales de padecen los migrantes, hasta el complejo problema que le significa a estados vecinos el hacer frente a esta avalancha de seres humanos en búsqueda de un mejor horizonte. > > Los esfuerzos llevados a cabo por la valiente sociedad que lucha por liberarse de la tiranía en la que han caído, el coraje de quienes se atreven a hacer política de oposición, no se doblegan y arriesgan su libertad, sus vidas y su bienestar, fueron despertando la atención del mundo exterior. > > Se creó el grupo de Lima, integrado por 13 naciones americanas y muchos países europeos y otros como Estados Unidos, que desconocen a Maduro como Presidente democrático. En el mes de julio pasado se hizo público el informe de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos Michelle Bachelet, expresidenta de Chile, cuyo contenido fue absolutamente lapidario. Allí figura que el gobierno venezolano reportó 5.287 muertes por "resistencia a la autoridad" en 2018 y otras 1.569 entre el 1° de enero y el 19 de mayo de 2019. Según la misma Bachelet, buena parte pueden ser ejecuciones extrajudiciales. Y eso es solo lo reconocido por el propio gobierno, así que sin temor a equivocarse es posible suponer que las cifras deben ser aún peores.> > A pesar de que la responsable de este documento no es alguien a quien el Frente Amplio, que insiste en defender a Maduro, pueda tachar de reaccionaria, no hay cambios en la tierra de Simón Bolívar. Maduro sigue disfrazado de Presidente electo por haber accedido a Miraflores por medio de unas elecciones y persiste la vergüenza de los uruguayos por la postura de su gobierno. A medida que el tiempo pasa, es más difícil mantener viva la llama de la resistencia. Se aleja aún más la esperanza de que los venezolanos lleguen a tener elecciones limpias y se produzca un cambio de gobierno en paz. Ni los diálogos sirven para algo, ni tampoco se vislumbra ninguna intervención armada desde el exterior, aunque una suerte de invasión se produjo ya hace años. Vino de Cuba y se mantiene. > > La segunda reflexión es el cuestionamiento a la validez de todos estos organismos internacionales, que para lo que han servido sin lugar a duda, ha sido para crear una numerosa clase social. La de los funcionarios internacionales, que viven y muy bien, a sus expensas. El Consejo de Derechos Humanos nació en 2006 para sustituir a la Comisión de Derechos Humanos, suprimida luego de 60 años debido a los cuestionamientos de legitimidad en que se hallaba, por decisiones vistas como parciales, politizadas y desequilibradas. Cuál habrá sido la mejora, cabe preguntarse, si se tiene en cuenta no solo que Venezuela ingrese, sino que venga a llenar la vacante que deja Cuba y entre los países que lo componen, abundan los que de respeto a los derechos humanos, poco y nada.