Domingo, 20 de Septiembre de 2020

Crear experiencias y reinventarse para superar la pandemia

El SalvadorLa Prensa Gráfica , El Salvador 20 de septiembre de 2020

Reinventarse y comprender el valor de la marca fue la clave para que Casa 1800 lograra salir a flote después que el turismo desapareció del mapa por el covid-19 y las medidas de contención, entre ellas la cuarentena estricta que inició a finales de marzo.

Javier Orellana
Reinventarse y comprender el valor de la marca fue la clave para que Casa 1800 lograra salir a flote después que el turismo desapareció del mapa por el covid-19 y las medidas de contención, entre ellas la cuarentena estricta que inició a finales de marzo.
Casa 1800 es una empresa del grupo Salvadorean Tours y opera un restaurante y hotel en Suchitoto. Un poco antes de la pandemia habían abierto un segundo establecimiento en Los Naranjos. Como operadores de turismo se especializaban en grupos de extranjeros y en atender a los cruceros que llegaban al país.
El sector turismo es uno de los que tiene el panorama más complicado con la pandemia. De acuerdo al Ministerio de Turismo (MITUR) este año cerrará con una reducción de 1.8 millones en la cifra de visitantes en comparación al año pasado, por lo que dejará de percibir alrededor de $1,142.2 millones en concepto de divisas.
"Obviamente esa empresa se cayó totalmente todos los cruceros y todos los grupos de extranjeros están cancelados. No sabemos hasta cuando va a reiniciar", dijo Rodrigo Moreno, gerente de mercadeo y cofundador del grupo.
La semana en la que el Gobierno prohibió la atención de los restaurantes en mesa, decidieron llevar Casa 1800 a San Salvador para poder vender los platillos del restaurante a domicilio.
Esto implicó buscar un local para ubicar la cocina y trasladar al personal de Suchitoto y Los Naranjos a San Salvador.
Moreno explicó que se mantuvo a los mismos trabajadores pese a la distancia porque la intención, más que generar ganancias, era mantener a flote tanto a la empresa, como al equipo.
Estuvieron alrededor de un mes en San Salvador sin embargo, descubrieron una competencia fuerte en un mercado que cada vez se hacía más pequeño.
"Fue el mes más duro, si nos iba súper bien, podíamos cubrir los gastos. en ese momento no estábamos esperando ganancias, hasta el momento tampoco lo esperamos al final del año pero con tal de poder seguir dando trabajo a nuestro equipo y salir con los costos y los proveedores, estamos bien", explicó Moreno.
Llegó el momento en que mantenerse en San Salvador dejó de ser viable.
Los pedidos comenzaron a bajar, Moreno considera que esto se debe al temor y a la incertidumbre de aquel momento, a que más personas se estaban quedando sin ingresos o estaban optando por reducir sus gastos y que muchas personas seguían pensando en la marca como un destino fuera de la ciudad.
Con la reducción de ingresos pagar el transporte de los empleados hacia San Salvador resultó imposible.
Llegar al punto de equilibrio solo con el servicio a domicilio fue un gran desafío para todo el sector de restaurantes, según empresarios consultados.
La cuarentena que vivió El Salvador fue en aquel momento una de las más restrictivas. Además las medidas se anunciaban y aplicaban con muy poco margen de tiempo, en ocasiones de un día para otro.
Durante el tiempo que estuvieron en San Salvador el plato de "pancakes chorreados", que es uno de sus más emblemáticos, se mantuvo siempre demandado, sobre todo por personas que querían mandar un detalle a sus seres queridos. Ya sea salvadoreños varados en el exterior, residentes en Estados Unidos o simplemente porque no podían verse por las restricciones a la movilidad.
Estos iban por lo general acompañados de dedicatorias especiales.
"Lo que nos dimos cuenta es que la gente, más que mandar un producto, lo que quería era mandar un mensaje", enfatizó el emprendedor.
Así entraron en un proceso de planificación de una alternativa que pudiera dar ingresos suficientes para el personal y que se sostuviera en el tiempo.
"Teníamos que crear un proyecto que fuera viable durante la pandemia y sin la pandemia, teníamos que crear algo que pudiera perdurar e incluso dar un empujón a la marca", agregó Moreno.
Así se fue forjando 1800 Motivos, que retoma la idea de los pancakes: enviar, más que comida, un regalo.
"Nosotros no estamos compitiendo en el segmento de la comida o del producto, sino que estamos compitiendo en el motivo. Nuestro propósito es crear regalos para impresionar", explicó.
Mantuvieron los pancakes pero también desarrollaron nuevos productos y están apostando a tener alternativas para los diferentes tipos de relación que existen como de amor, amistad, familiares y incluso profesionales.
Esta marca ha servido para generar fondos para mantener a la planilla, que incluye al personal de los restaurantes y a los guías de turismo.
Ahora con la reapertura económica las perspectivas para los restaurantes han mejorado, sobre todo en el caso de ambos establecimientos de 1800 que al contar con mesas al aire libre, se hace más fácil la implementación de protocolos.
La situación es más compleja para los guía de turismo y los agentes de reserva de tours que "están sin trabajo durante todo el año, no tienen ninguna perspectiva".
Para ellos 1800 Motivos se ha convertido en una oportunidad de trabajo.
"1800 Motivos ha quedado dándole empleo a todos esos guías que no han podido encontrar donde moverse y no han tenido otra fuente de ingreso y no la van a tener por lo menos en seis meses, nos ha ayudado a paliar la pérdida de todos esos empleos que se han perdido y nos va a ayudar a sobrevivir en esta época mientras viene el turismo, si es que vuelve a venir en el coto plazo", expresó Moreno.
"1800 Motivos ha quedado dándole empleo a todos esos guías que no han podido encontrar donde moverse".