Sábado, 07 de Marzo de 2026

La guerra cultural

ChileEl Mercurio, Chile 6 de marzo de 2026

Tengo una objeción semántica a la idea de una "guerra cultural"

Tengo una objeción semántica a la idea de una "guerra cultural". Me parece una expresión demasiado bélica, que involucra el objetivo de lograr la derrota total de un conjunto de ideas y valores -en otras palabras, de una cultura- para que triunfe sobre otra y ejerza la hegemonía cultural en una sociedad moderna que, por definición, es plural. Además, implica la presunción de que existen dos bandos monolíticos que se enfrentan, en circunstancias que en la mayoría de las veces hay múltiples contradicciones, ambivalencias y ambigüedades en cada conjunto; y solo en los extremos radicales se dan esas convicciones tajantes que no admiten la duda.
Es verdad que en cada época histórica han existido visiones contrapuestas acerca de la virtud y de la moral y concepciones distintas acerca de la buena vida. Adam Smith en "La Riqueza de las Naciones" escribió: "En toda sociedad civilizada siempre han existido dos esquemas o sistemas de moralidad vigentes al mismo tiempo, de los cuales uno puede llamarse el estricto o austero, y el otro, el liberal, o si se quiere, el sistema laxo. El primero es generalmente admirado y venerado por la gente común. El segundo es comúnmente más estimado y adoptado por quienes son llamados personas de moda".
Dicho eso, es indudable que las brechas culturales se han profundizado y agudizado desde la década de los años 60 en adelante. La historiadora Gertrude Himmelfarb escribió un libro en 1999, llamado "Una Nación, dos Culturas", que a pesar de ser más normativo que solamente descriptivo (por cuanto ella adhiere a una vertiente claramente conservadora), logra identificar con mucha lucidez las tensiones culturales y morales de la modernidad y la amenaza que esta fragmentación puede representar para la cohesión social.
Según ella, existen dos culturas en pugna: una, la cultura tradicional, basada en valores judeocristianos que defiende la familia nuclear, el matrimonio, la responsabilidad personal y rechaza el relativismo moral. Por la otra, la cultura moderna, más secular, con un contenido profundamente relativista, que acepta y muchas veces promueve la diversidad de estilos de vida y cuestiona todas las normas sobre familia y sexualidad.
Esta falta de un consenso moral básico estaría produciendo problemas sociales que devienen precisamente del deterioro de la familia como un eje importante de la organización social. Pero tal vez la característica más significativa de esta cultura moral, sería la idea de que todo es relativo, que no existen ni el bien ni el mal objetivos, lo cual estaría llevando a una suerte de nihilismo que debilita el tejido social.
Ahora bien, es posible que su visión de la cultura tradicional presume una unidad moral en el pasado mucho mayor a la que existió realmente. Por otra parte, es posible también que desvalorice ciertos aspectos positivos de la diversidad cultural, de la tolerancia y el respeto a la facultad de cada persona de decidir cómo vivir su propia vida.
Es posible que en los inicios de esta cultura moderna, que cuestiona los fundamentos de la tradición cultural de Occidente, haya habido una resistencia conservadora a aceptar estos cambios tan radicales. Sin embargo, tengo la convicción de que hoy día enfrentamos una reversión total de ese fenómeno y que son las ideas conservadoras, todas las cuales pueden ser fundamentadas racionalmente y defendidas como beneficiosas para la humanidad, las que son brutalmente descalificadas como retrógradas, iliberales y, en general, perjudiciales. Con ello se le resta legitimidad a un cuerpo de creencias que aún son un patrimonio valioso para una proporción importante de la sociedad.
Es más, últimamente se ha intentado un cambio cultural, incluido el idioma, a través de la coacción inherente a los gobiernos, para imponer una visión única sobre la moral y la virtud.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela