Alicia Ferreira reconoció que hay medicamentos que sí son eficaces, pero advirtió que los precios son demasiados elevados como para que Uruguay pueda brindarlos.
-¿Por qué se piden cada vez más fármacos o tratamientos de alto costo?
-En parte, porque hay una enorme producción a nivel internacional, sobre todo por parte de los laboratorios multinacionales que tienen la tecnología que les permite avanzar cada vez más rápido. Tienen una enorme inversión. Además, varios Estados hacen acuerdos de riesgo compartido, para que desarrollen moléculasprometedoras, y se paga después que se prueba que tienen efectividad.
-¿Y estos acuerdos de riesgo no los puede hacer también Uruguay?
-Se hizo en unos 10 casos. Lo que pasa es que los países con más PIB que Uruguay más o menos le siguen la carrera, aunque tampoco pueden incorporar todo. Además, ninguno de estos medicamentos nuevos y prometedores curan. La profesora de Oncología Lucía Delgado nos enseñó que el cáncer se cura cuando se agarra en etapas muy tempranas, pero cuando ya está evadido, la inmunoterapia y otros han demostrado que un paciente con un cáncer que antes vivía meses, ahora puede vivir siete u ocho años.
-Es una gran diferencia...
-Es un cambio enorme. El FNR ha incorporado varios de esos medicamentos que prolongan mucho la vida, pero no puede con todos. Acá lo que pasa con los medicamentos que son objeto de amparo son dos cosas. En varios casos, el médico se lo indica al paciente para ver si le da resultado. Es para ver, no hay evidencia. Los jueces condenan igual, pero en realidad no tienen evidencia. En algunos casos sí tienen evidencia, pero son tan caros que es imposible absorberlos.
-Usted planteó el "dilema ético" y la "ética sanitaria" frente a los amparos.
-Es como una paradoja, por un lado, la gente a través de estos recursos logra tener la atención. Por otro, cada vez son más los que tienen más plata y logran acceder a los amparos, porque los abogados son caros.
-Quiere decir que gente con buen poder adquisitivo está haciendo uso de la herramienta para acceder a tratamientos que podrían pagar totalmente o en parte a través de copagos?
-Sí, estoy diciendo eso. El artículo 44 de la Constitución dice que el Estado proveerá atención a la salud a los carentes de recursos o a los indigentes. Lo que decimos es que los tratamientos estos son tan caros que aún a una persona con mucha plata le cuesta muchísimo poder pagarlos. Igual los jueces piden declaración de ingresos cuando lo solicitan el MSP y FNR, y hay casos en que se condena a pagar copago. -¿No es posible acordar un encargo de fármacos más demandados, comprarlos de antemano, y evitar así tantos juicios, en los que el MSP suele perder?
-De antemano no se puede comprar porque no se sabe si va a haber casos, y los medicamentos se vencen. En 2023, el MSP hizo un acuerdo con el FNR para que gestione todos los amparos -es decir, la compra del medicamento en caso de perder-, porque el MSP no tiene logística, no tiene funcionarios, no tiene lugar, no tiene nada.
-Y el FNR consigue mejor precio...
-Claro. Igual hay una negociación que se hace entre el MEF, FNR, MSP y los laboratorios donde se han logrado preciosbuenos, pero siguen siendo escandalosos, porque el laboratorio no tiene ninguna obligación.
-Usted ha planteado que estaban pensando en incorporar tratamientos...
-Hay tratamientos que se van a incorporar. La estrategia de incorporar los que más se judicializan no sirvió, porque se incorporó una cantidad y siguen aumentando los amparos. Estamos tratando de hacer un mecanismo de priorización.
-¿Cómo se mide lo prioritario?
-Se llama planilla multicriterio o marco de valor, donde se ponderan determinados criterios. Por ejemplo, si el medicamento se utiliza para enfermedades de alta prevalencia, como el asma, la diabetes, la hipertensión, puntea alto. -Ahí no se está yendo a los amparos sino a nivel general...
-Lo que nosotros no queremos es que los amparos, y en definitiva, los laboratorios, nos marquen la cancha de qué incorporar y qué no.
-¿Pero a veces eso sucede?
-No, sucedió entre 2023 y 2024. La estrategia del MSP, y el ministro de Salud Pública lo dijo de forma explícita, fue de incorporar aquellos medicamentos en los que se gasta más para poder bajar los amparos.
-Fue para bajar el costo...
-Sí, pero sobre todo, además, que todos los pacientes que lo precisen lo puedan tener. La estrategia fue esa, pero no hicieron un mecanismo de priorización. Hay cantidad de medicamentos de alto costo por los que la gente no hace amparos y que son mucho más necesarios que los que se judicializan. Hay que mirar las necesidades de salud de la gente. Si además se incorpora algo por lo que se hacen amparos y nos sale más barato, mejor, pero no puede ser el único criterio.
-¿Y cómo se van a atender los casos que se judicializan por alto costo?
-Ojalá tuviéramos una solución, no la tenemos. Nadie la tiene. Lo que tenemos que tratar de hacer es conversar entre todos, tener talleres de trabajo con todos los actores y ver qué acordamos.