El Comercio, Perú
28 de junio de 2026
Los dolores de cabeza de Sánchez
Para Pedro Sánchez, esta ha sido una semana para el olvido. El lunes, el que fuera la mano derecha del presidente del Gobierno Español y ministro de Transportes, José Luis Ábalos, fue condenado a 24 años de prisión por corrupción; el miércoles debió dar explicaciones ante el Congreso por toda la catarata de escándalos judiciales que están acorralando a su círculo más cercano, incluyendo su esposa y su hermano; y el jueves los parlamentarios aprobaron una moción donde lo instan a renunciar. Sánchez, el político experto en resistencia, se aferra al cargo y no está dispuesto a ceder, aunque cada vez está más debilitado. Es cierto que cuando se le da por muerto, el presidente socialista hace gala de sus habilidades para terminar empoderado. Pero esta vez, tras su comparecencia parlamentaria, ha quedado claro que está pasando por su etapa más difícil luego de ocho años de mandato. ?Él llegó al gobierno prometiendo ser especialmente estricto con el tema de la corrupción. Ahora está rodeado por estos casos en su entorno y su imagen está quedando muy debilitada, pese a que en estos años ha tenido que enfrentar la pandemia y desastres naturales importantes?, señala a El Comercio Ángel Valencia, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Málaga. La diferencia esta vez no han sido solo las esperables críticas del Partido Popular y VOX, la oposición de derecha, sino los cuestionamientos de sus propios socios de gobierno, una coalición que se sigue quebrando y que podría no sobrevivir al término de la legislatura, en julio del próximo año, cuando se realicen las elecciones generales. Durante su presentación en el Congreso, Sánchez negó la corrupción generalizada en su gobierno. Sin embargo, la lluvia de procesos judiciales no cesa. ?Todo este cúmulo de casos y escándalos van a pasar factura a Pedro Sánchez, independientemente de que él mismo pueda estar limpio, pues no hay acusaciones directas contra él. Recordemos que él llegó prometiendo un gobierno sin corrupción, más igualitario, más progresista y moderno. Y creo que esa imagen se ha visto muy afectada?, expresa Jordi Sarrión-Carbonell, analista y experto en comunicación política. Y para complicar más la ecuación, están las investigaciones al expresidente del Gobierno Español, José Luis Rodríguez Zapatero, uno de los referentes históricos del PSOE y muy cercano a Sánchez, imputado por influir en el rescate de una aerolínea con fondos públicos a cambio de pagos ilegales. ?Estrategia opositora?Pese a las airadas críticas de la oposición, pareciera que el Partido Popular no está muy apurado en que Sánchez deje el cargo antes de tiempo. Por lo menos no en las condiciones actuales.Como lo ha sostenido el propio líder conservador, Alberto Núñez Feijóo, están esperando que Sánchez se vaya de manera voluntaria, pero no están dispuestos a forzarlo. Para eso, la bancada tendría que presentar una moción de censura conjunta con VOX, pero saben que no cuentan aún con los votos suficientes en el Congreso para lograr una mayoría contundente. Por ello están apelando a la estrategia del desgaste, mientras los procesos judiciales continúan su curso.?El PP y VOX tienen la oportunidad de presentar una moción de censura y muy probablemente tengan el apoyo de los independentistas catalanes de derecha e incluso de los independentistas vascos de centro derecha. Pero hay un problema, y es que los partidos nacionalistas no quieren que el PP gobierne con VOX?, analiza Sarrión-Carbonell. Y agrega: ?Por lo tanto, prefieren esperar a las elecciones y ver cómo se desgasta Pedro Sánchez. Y del otro lado, la estrategia de Sánchez es aguantar lo máximo posible?. Y acá hay una paradoja: por más que la corrupción inunde al PSOE, las cifras macroeconómicas españolas son buenas y el partido no se ha desplomado en las encuestas.Para Valencia, la política española atraviesa una etapa de bloque institucional: ?Quizá lo que pudiera cambiar las circunstancias para que se adelanten las elecciones sería un revés importante en los dos casos judiciales que tienen un nivel de afectación más cercana al presidente, que son los de su esposa y su hermano?.En mayo también se realizarán elecciones autonómicas y municipales, que podrían darles más victorias a los partidos de derecha, lo que reconfiguraría el mapa político español. No obstante, en los próximos meses, las fichas aún pueden moverse, y el PP y VOX saben que Sánchez es un hueso muy duro de roer.