¿Me explico?
Cada cierto tiempo, vuelve la discusión sobre si alguna columna, anuncio, carta o noticia escrita con sofisticación es comprendida o no
Cada cierto tiempo, vuelve la discusión sobre si alguna columna, anuncio, carta o noticia escrita con sofisticación es comprendida o no. Se acusa al emisor de ser "enredado" y el receptor exige claridad. El emisor sale a defenderse, dejando entrever que a los receptores les falta comprensión, información e incluso, soslayadamente, que tienen un dejo de escasez de cultura y exceso de ignorancia.
Dudoso.
Nunca se me olvidará el consejo de mi papá, quien decía que, en un diálogo o en medio de una discusión, era condición sine qua non cambiar el sujeto de la prueba: si hay confusión, no es el receptor quien no entiende, sino que es el emisor el que no se explica. Por eso, recomendaba nunca decir "¿me entiendes?". Y, en vez, aplicar el "¿me explico?".
Claro, esto supone que ambos interlocutores están actuando de buena fe: el emisor se debe comportar con humildad, mientras que el receptor con honestidad.
¿Me doy a entender?