Tareas prioritarias de gobierno
Ante el caos fiscal heredado de la desastrosa gestión petrista (2022-2026), cuán urgente resulta focalizar bien las tareas prioritarias de la administración Abelardo De La Espriella
Ante el caos fiscal heredado de la desastrosa gestión petrista (2022-2026), cuán urgente resulta focalizar bien las tareas prioritarias de la administración Abelardo De La Espriella. Afortunadamente, la más prioritaria ya está andando y se refiere a la reconstrucción de infraestructura, vivienda y ayudas a cerca de 300.000 personas afectadas por el sismo del pasado 10 de agosto. Se acertó al designar al experimentado empresario Jaime Uribe como gerente del llamado Fondo Milagro, el cual deberá gestionar recursos por el equivalente a 1,5 % del PIB durante los próximos 3-5 años. Si se replicara la estructura financiera del Forec (1999-2003), cerca de 60 % de los recursos provendrían del esfuerzo tributario local; un 35 %, del mayor endeudamiento público externo, y un 5 %, de donaciones (alcanzando ya los $ 2 billones). La declaratoria de emergencia económica y social por parte del Gobierno, invocando el art. 215 de la Constitución Política de 1991, ha dejado claro que no se estará recurriendo a nuevos tributos, sino a reasignaciones presupuestales para agilizar dicha reconstrucción. Luego son bajas las probabilidades de recortes presupuestales por cerca de 2 % del PIB, como se había anunciado antes del terremoto, y más bien bordearía 1 % del PIB. El déficit fiscal difícilmente bajaría del 6 % del PIB, tanto en 2026 como en 2027, y la sola presión del mayor endeudamiento externo nos estará perfilando hacia una relación deuda pública bruta/PIB cercana al 70 % para finales del 2027. La regla fiscal seguramente continuará "en vacaciones", pero sería razonable que el Carf fijara directrices para al menos reducir el desbalance primario (antes de intereses) del -3,5 % del PIB hacia -1 % en 2027. La confección del nuevo presupuesto 2027 pronto nos dará más detalles al respecto. Pero todo indica una trayectoria de desaceleración del consumo (75 % del PIB real) del actual 4,4 % anual hacia 2 % y resultando en expansión del PIB total de 2,6 % en 2026 (tras semestre 1 al 2,9 % anual) hacia algo cercano al 1,5-2 % en 2027. Para 2028 tendríamos una reaceleración del PIB real hacia 3 % por el efecto combinado de mayor inversión privada local y extranjera, apoyada también en el impacto de la reconstrucción. Además de la exigencia técnica en ingeniería de detalle, la industria local tendría oportunidad de aportar en hierro, cemento y acabados. Pero esto solo ocurrirá si en algo corrige la marcada apreciación cambiaria, que ha venido agravándose al alcanzar 22 % anual en el trimestre actual (con TRM de $ 3.100) frente al 13 % anual del primer semestre. Esperemos que las acertadas opciones cambiarias adoptadas por el BR continúen haciendo su tarea de contención, pero bien sabemos que el influjo de contaminadas remesas y del diferencial en carry trade juega papel primordial. La segunda gran tarea gubernamental debe focalizarse en organizar el caótico gasto regional. El DNP tiene la "batuta orientadora", y es crucial su tarea de acompañamiento regional a mandatarios de pequeños y medianos municipios. El refuerzo en subdirecciones del DNP resultará clave en estas tareas; ojalá ellas no se pierdan (nuevamente) en insulsas tareas de montar un megalómano Plan Nacional de Desarrollo. Bastaría con un sesudo memo de 100 páginas (10 sectores) orientado hacia instrumentación (pues los diagnósticos ya están claros). Debe aprovecharse tanto la experiencia de multilaterales como la experticia de las agencias nacionales (FDN, Findeter, Bancóldex y Banco Agrario). Todos ya sabemos que hojas de Excel a más de 4 años están ancladas en fórmulas irreales de "estado estacionario". Ha llegado la hora de que el DNP supere los improductivos ejercicios que heredamos de la reconstrucción francesa (Commissariat Général du Plan 1947-1970). Ellos cumplieron su papel en la Colombie 40-60 años atrás, pero ahora se trata de ágiles gestiones, con presupuestos transparentes, de tal manera que la envolvente del mediano plazo (2026-2030) venga determinada por una eficaz microgerencia del aquí y ahora.
Reconstrucción y déficit fiscal
Sergio Clavijo