El yo narrativo
Todo ser humano lleva consigo un relato aparejado a su historia, a su biografía
Todo ser humano lleva consigo un relato aparejado a su historia, a su biografía. La vida del hombre es siempre narrativa y todos tenemos algo que contar acerca de nosotros mismos. Este relato sobre el yo y sus vivencias es fundamental a la hora de comprender quién es cada uno, y es, asimismo, esencial como carta de presentación ante el prójimo. La propia identidad no es solo una suma de sucesos, sino también un abanico de interpretaciones que envuelve lo que nos acontece y la forma en que afrontamos lo que va ocurriendo en y con nosotros. En tal sentido, vivir es ir escribiendo y, por ende, completando los espacios en blanco de la propia existencia. Para cualquier persona, vida y tiempo confraternizan en un relato, en una trama de la que damos cuenta, con lo bueno y lo malo que en ella se entreteje.
No somos sujetos mudos, pues la vida nos regala una historia posible y acaba siendo una historia real. Cuando pienso no únicamente en mi biografía, sino en la de cada individuo con quien convivo y en todos los que nos han precedido, me asombra su infinitud y me las imagino tan incontables como las estrellas del cielo. Soy un convencido de que solo en el paraíso de Dios las historias de los hombres alcanzarán, no obstante, su más luminosa plenitud.