Domingo, 20 de Septiembre de 2026

El efectivo pierde terreno en las compras, pero circula más

ColombiaEl Tiempo, Colombia 20 de septiembre de 2026

Laura V

Laura V. Lesmes Díaz - laules@Eltiempo.com
El uso de monedas y billetes para cubrir las compras cotidianas ha registrado una reducción sistemática durante la última década en el país. Según el Reporte de la Infraestructura Financiera e Instrumentos de Pago del Banco de la República, la preferencia de los colombianos por el dinero en efectivo pasó del 89 por ciento en 2014 a un 66 por ciento en volumen de operaciones y un 65 por ciento en valor desembolsado en 2026, lo que representa una baja de 23 y 26 puntos porcentuales, respectivamente. Este cambio obedece al impulso de las opciones digitales. En 2022, el promedio anual alcanzaba solo 36 transferencias cuenta a cuenta por persona, pero la entrada en operación masiva del sistema de pagos inmediatos del Emisor, Bre-B, en octubre de 2025, transformó el panorama. A este avance se sumaron alternativas como la tecnología Tag Aval y la masificación de billeteras digitales como dale!, Daviplata y Nequi. Al revisar los últimos tres años, la proporción de ciudadanos que prioriza el efectivo cayó 12 puntos porcentuales en cantidad de transacciones y 14 puntos en monto. A pesar de este menor uso en los mostradores, la cantidad de papel moneda emitido por el Banco de la República mantiene un crecimiento constante. El volumen de billetes en circulación llegó a 4.207 millones de piezas, equivalentes a 170,2 billones de pesos a precios constantes de 2025, con un incremento real del 6,6 por ciento frente a 2024. De igual forma, la relación entre el efectivo en manos del sector real y el Producto Interno Bruto subió al 8,4 por ciento, consolidando una tendencia al alza. ¿Quién usa más efectivo? El porcentaje de establecimientos comerciales minoristas que recibe sus pagos principalmente en efectivo bajó del 89 por ciento en 2023 al 85 por ciento en volumen y al 86 por ciento en valor durante 2026. En ese mismo período de tres años, los comercios que adoptaron las transferencias electrónicas pasaron del 9 por ciento al 14 por ciento en cantidad de operaciones, y del 8 por ciento al 13 por ciento en monto. Los taxis registraron un aumento de 12 puntos porcentuales en pagos por transferencia, seguidos por los restaurantes con 11 puntos, las tiendas de barrio con 9 puntos y los minimercados con 8 puntos. "Hoy estamos en el 65 por ciento de uso de efectivo. Colombia había estado por los lados del 80 por ciento, incluso alrededor de 78 por ciento, y el último informe del Banco de la República lo ubica en el 65 por ciento. Se ve la influencia de Bre-B en la digitalización de los pagos colombianos. Ese 65 por ciento que todavía hay de efectivo lo queremos llevar, ojalá el próximo año al 50. Que la mitad de la economía colombiana esté digitalizada sería una maravilla", señaló Andrés Felipe Duque, presidente de Redeban. No obstante, la penetración de las plataformas electrónicas mantiene diferencias según el nivel socioeconómico y la ubicación geográfica. En el estrato 1, el efectivo domina con un 80 por ciento de las transacciones habituales y un 81 por ciento del valor gastado. 5 En los sectores de mayores ingresos, la preferencia por el dinero en efectivo desciende al 27 por ciento en número y al 31 por ciento en monto, mientras que las transferencias electrónicas alcanzan un 36 por ciento en volumen y un 38 por ciento en valor. Las mayores caídas en el uso de billetes se registraron en Bogotá, Barranquilla y Cali. Por su parte, los datos de Bold sobre el ecosistema Bre-B muestran un crecimiento significativo: entre junio y agosto de 2026 se activaron 74.935 llaves nuevas en comercios (un aumento del 77,2 por ciento), completando 161.468 llaves activas. En ese trimestre se movilizaron 3,2 billones de pesos mediante más de 53,4 millones de operaciones. El mecanismo Sono QR, que es un datáfono de la empresa con el código QR que anuncia el pago hecho, concentró el 78 por ciento de las transacciones de esa plataforma. La categoría de comida y bebidas representó el 54,7 por ciento de la facturación, seguida de servicios con el 20,3 por ciento y tiendas con el 16,6 por ciento. Bogotá lideró las ventas en las principales capitales al concentrar 600.852 millones de pesos, seguida por Cali con 42.884 millones, Barranquilla con 39.701 millones, Medellín con 32.988 millones y Soacha con 32.261 millones. Los billetes grandes La paradoja entre un menor uso de billetes en las compras cotidianas y una cantidad récord de efectivo impreso se explica por la demanda de piezas de alta denominación. Los billetes de 100.000 y 50.000 pesos concentran el 92 por ciento del valor total circulante (51 por ciento la primera denominación y 41 por ciento la segunda). En contraste, los billetes de 2.000 y 5.000 pesos, enfocados en el cambio diario del comercio minorista e informal, representan solo el 30 por ciento del total de piezas impresas. El análisis del Banco de la República indica que una parte del dinero emitido cumple funciones distintas a los pagos cotidianos, actuando como depósito de valor, liquidez de reserva o custodia de seguridad. A su vez, el informe evidencia que la concentración de montos en billetes de alta denominación coincide con la actividad en sectores no bancarizados y de la economía informal, donde el efectivo se mantiene para mover liquidez fuera del rastro del sistema financiero y del control tributario. El comportamiento del mundo corporativo difiere del observado en los hogares, pues las personas jurídicas gestionan su tesorería casi de manera exclusiva a través del sistema bancario. Las empresas generan el 87 por ciento del valor de las transferencias electrónicas tradicionales, situándose el 77 por ciento de sus operaciones por encima de los 200 millones de pesos. Las transferencias interbancarias e intrabancarias han sustituido las operaciones en efectivo y el uso del cheque en el ámbito empresarial para el pago de proveedores, nóminas y obligaciones comerciales. Aunque el cheque ha disminuido su volumen, conserva el valor promedio más alto por transacción, con 44,5 millones de pesos en empresas y 35,4 millones de pesos en personas naturales. En contraste, el 95 por ciento de las transferencias electrónicas de las personas naturales no supera los 50 millones de pesos. En los consumos individuales, las billeteras digitales registran un pago promedio de 63.000 pesos, las tarjetas débito de 89.000 pesos, las transferencias inmediatas de 132.000 pesos, las tarjetas de crédito de 170.000 pesos y las transferencias interbancarias de 898.000 pesos.
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