Martes, 22 de Septiembre de 2026

Elogio de la fomedad

ChileEl Mercurio, Chile 22 de septiembre de 2026

Aunque parezca paradójico, a mi juicio conviene elogiar la fomedad, al menos en un sentido derivado

Aunque parezca paradójico, a mi juicio conviene elogiar la fomedad, al menos en un sentido derivado. Cuando todo supuestamente ha de ser entretenido, desde la historia hasta las clases, desde la conversación hasta el descanso, desde lo serio hasta lo que no lo es, que algo sea fome resulta casi más singular y, por ende, menos aburrido (¿acaso la diversión forzada e interminable no es sumamente latosa?).
Yo pienso que no hay que temerle a lo letárgico, pues muchas veces el tedio despierta una serie de acciones y de motivaciones que de otro modo no se habrían dado. Además, fome y su antónimo son en realidad conceptos sumamente equívocos, ya que lo que a uno despierta bostezo al otro le causa adrenalina, y viceversa. Me pregunto, incluso, por esta misma crónica que usted lee, ¿bajo qué categoría cae? Por ejemplo, ¿le anima o, por el contrario, usted, lector, la juzga carente de interés?
Ninguna persona puede gozarse todo el tiempo con lo mismo. Incluso el esparcimiento requiere de pausa. Por consiguiente, no exagero al suponer que lo soporífero posee una virtud: empuja a perseverar en su pesada monotonía y, desde allí, alimenta la siguiente creación y el próximo momento más exultante. Asimismo, nadie es absolutamente gracioso en todo momento ni lleva una existencia sin discretas rutinas. Habitualmente la cotidianidad se nutre de una fomedad dotada de significado.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela