Oxford traslada toda su producción al extranjero y suma más de 3 millones de bicicletas vendidas
"Para cumplir 70 años se tienen que tomar decisiones difíciles", sostiene el gerente general Andrés Fuentes, quien junto a la presidenta Daniela Burgos, hija del fundador, lideran el plan estratégico de la empresa. Martín Silva B.
En 1953, el presidente Carlos Ibáñez del Campo estableció el Puerto Libre de Arica, con el objetivo de promover la instalación de industrias en la ciudad. Bicicletas Oxford fue la primera fábrica en instalarse, en 1956.
Tras estudiar Ingeniería Civil en Santiago y trabajar en ferrocarriles, Julián Burgos viajó a Francia para especializarse en la fabricación de bicicletas. Al volver, se trasladó desde Talca a Arica para instalar su propia fábrica. "Mi papá creció con un mundo ciclista. Él nunca lo fue, pero le gustaba el mundo del transporte, lo encontraba un medio útil y práctico", dice Daniela Burgos, hija del fundador y actual presidenta de Oxford.
Con el paso de los años, trasladó las oficinas y parte de la fábrica a Santiago, manteniendo el fuerte en Arica. Sin embargo, la importación empezó a ganar terreno, de la mano de la diversificación de sus productos. Julián Burgos viajaba de forma regular a Oriente en búsqueda de nuevos socios comerciales, productos y accesorios, además de fábricas donde producir partes y piezas.
"Es uno de los motivos que nos llevaron a cerrar, este año, Arica. Económicamente no se puede competir con China", dice la presidenta. "Para cumplir 70 años se tienen que tomar decisiones difíciles", sostiene Andrés Fuentes, gerente general de Oxford. Y agrega: "El cierre de Arica es parte de un plan estratégico que la empresa ha ido desarrollando durante dos años para eficientar la operación y seguir creciendo".
Tras este cierre, hoy el cien por ciento de la fabricación de Oxford es en el extranjero, concentrando el 25% de la totalidad de bicicletas importadas a nivel nacional. "Estamos más cerca del cliente, aunque parezca raro, produciendo en otros lugares", afirma Fuentes. Además, cuenta con la representación de distintas marcas internacionales que complementa la marca propia y amplía el mix de productos.
"El fuerte es nuestra marca y siempre estamos tratando de mejorar e innovar los modelos, según las tendencias que vemos", explica Burgos. Con un área interna de diseño, Oxford diseña los marcos y la geometría de sus bicicletas, las cuales según Fuentes "se van adaptando a lo que busca el cliente". A lo largo de su historia, han diseñado modelos especiales para instituciones como Correos de Chile y Carabineros.
Entre su oferta de productos, Oxford cuenta con accesorios, componentes e indumentaria. No obstante, las bicicletas junto a las máquinas de ejercicio concentran casi el 90% de las ventas. Desde su fundación en 1956, han vendido más de tres millones y medio de bicicletas.
Nuevos productos y foco en los canales propios
Con los años, nuevas líneas de productos han ganado popularidad, como el área de ruta y gravel, las bicicletas eléctricas y el mountainbike . Sin embargo, las bicicletas infantiles lideran las ventas: "Es el regalo típico de los niños en Navidad, sigue siendo muy deseado".
La temporada, que abarca desde septiembre a diciembre, concentra el 60% de las ventas. "Hemos hecho diferentes esfuerzos para desestacionalizar el negocio, con eventos en distintos períodos del año", explican.
Hoy la empresa emplea a cerca de 150 personas y cuenta con 10 tiendas físicas a lo largo del país, además de 80 puntos de retiro, impulsados en los últimos tres años junto a socios estratégicos para mejorar la distribución de los productos y abarcar zonas donde no cuentan con tiendas propias. De la misma forma han desarrollado el e-commerce , con cambios en la plataforma web que anualmente registra más de cuatro millones de visitas.
Aseguran que el alza del dólar, en el caso de las importaciones, y del petróleo para los fletes les "han pegado". Además de la crisis pospandemia, donde creció la competencia y las importaciones llegaron a triplicarse. "La capacidad de adaptación a las realidades, tanto económicas, reglamentarias o de regulaciones, y que la familia siga ligada al negocio nos ha permitido perdurar en el tiempo", explican.
"Nuestros mayores desafíos son evolucionar tan rápido como el cliente y mantener viva la empresa, que siga siendo transversal y la marca preferida en todos los segmentos de los chilenos", sostiene Fuentes.
En los próximos años buscan innovar con nuevos formatos de tienda y sumar nuevas ubicaciones. En cuanto a productos, en la celebración del aniversario de la empresa anunciaron el lanzamiento de bicicletas con aro 32, y a fin de año, tras un trabajo de dos años, buscan dar un golpe al mercado con un nuevo producto.
El ingreso de la tercera generación"Él proyectó una empresa familiar", sostiene Andrés Fuentes, refiriéndose a Julián Burgos. Desde su fundación en 1956, Oxford ha estado en manos de la familia y los cuatros hijos del fundador han trabajado en algún momento en la empresa.
"Crecí con esto. Crecí en la fábrica de Arica, metida en los fierros", afirma Daniela Burgos. Luego de estudiar Ingeniería Comercial y trabajar dos años en un banco, en 1998 su padre la llamó para que ingresara al negocio. Desde 2021 es la presidenta del directorio, en el que también participa su hermano Gustavo y una persona externa. "Hemos logrado muchas cosas en estos años, a pesar de lo difícil que ha estado todo. El hecho de ser mujer es importante también, es otra la misión", agrega.
Actualmente, la tercera generación ya forma parte de Oxford. Catalina, sobrina de Daniela, es la jefa de retail . Además, durante la temporada alta de ventas, otros miembros de las nuevas generaciones apoyan en distintas áreas.
"Es una empresa absolutamente abierta, donde la tercera generación puede entrar cuando quiera", asegura el gerente.