Lunes, 03 de Agosto de 2026

Gobierno apuesta a contener desempleo, aunque en siete regiones ya está en dos dígitos

ChileEl Mercurio, Chile 1 de agosto de 2026

En la población menor de 35 años se agudizó la falta de trabajo, en medio de un alza generalizada de la informalidad laboral. Expertos anticipan meses complejos, aunque la activación de la Ley de Reconstrucción podría impulsar el mercado hacia fines de año.

Diciembre de 2022 fue la última vez en que el desempleo en Chile fue menor al 8%. Tras ello, nunca ha bajado de ahí. Este viernes, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que en el trimestre móvil abril-junio la tasa de desocupación llegó a 9,4%. Con ese registro, el país acumula tres años y medio con una desocupación de 8% o superior, y el tercer mes consecutivo sobre 9%.
Descontando la excepcionalidad de la pandemia, la "emergencia laboral" de la que habló tempranamente el economista David Bravo se ha extendido más que la propia pandemia o que la crisis subprime . El propio Bravo dice que el empleo se ha terminado desanclando de la ya baja actividad económica. Y Sergio Urzúa, investigador de la U. de Maryland y de Clapes UC, planteó que el número de trabajos por cada punto de crecimiento económico se redujo desde 39 mil trabajos -antes de la reforma laboral de 2017- a 27 mil actualmente. El asunto no estriba, por lo demás, en falta de interés. Hay un dato que lo ilustra: el INE registra una categoría sobre la fuerza de trabajo potencial. Corresponde al grupo de personas que, aunque no están en forma activa buscando un empleo, sí tienen interés en caso de que se den las condiciones. Y he allí lo interesante: ese grupo descendió en 4,3% en un año (más mujeres que hombres), lo cual significa que salieron de la "banca" para entrar a la cancha laboral. El problema es que no necesariamente hallaron un puesto y, por lo tanto, también engrosan la cifra de 980 mil desocupados en Chile.
"Esta mayor incorporación a la fuerza laboral responde a una necesidad cada vez más evidente. La situación económica y social que estamos viviendo hace que para muchas personas sea hoy más perentorio contar con un empleo que hace uno, dos o tres años. Por tanto, estamos frente a otro indicador que da cuenta de la situación compleja que atraviesa actualmente el mercado laboral chileno", manifiesta Guillermo Riquelme, académico de postgrado de la Universidad Autónoma.
¿Hay contención?
El Presidente José Antonio Kast ya había anticipado, hace cuatro semanas, que la economía tendría seis meses "críticos" en materia de empleo y arengó a los grandes empresarios a contratar.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, dijo que las medidas implementadas hasta ahora algo de efecto han tenido. Por eso comentó así el 9,4%: "En los meses estacionalmente más difíciles del año, logramos contener un deterioro mayor del mercado laboral. No es una meta cumplida, pero sí una señal de que el trabajo comienza a dar resultado", manifestó.
Para David Bravo, economista de la Universidad Católica, aquella "es una explicación que no puede ser verificada, no sabemos cuál habría sido la tasa de desempleo sin las medidas de corto plazo adoptadas".
Juan Bravo, de Ocec-UDP, concede que se esperaba ahora una mayor tasa de desempleo, pero "no cambia el escenario de debilidad profunda del mercado laboral y aún quedan dos meses con estacionalidad negativa (julio y agosto), por lo que aún es perfectamente factible que la tasa de desempleo pueda subir un poco más".
"Vienen aún por delante meses estacionalmente bajos en empleo, por lo que no sorprendería cifras con mayor tasa de desocupación en lo próximo, para descender hacia el último tercio del año", coincide Sergio Lehmann, economista jefe de Bci.
Largo plazo
Otro asunto es que la Ley de Reconstrucción mejorará el ánimo, afirma Lehmann. Y su norte está en los meses siguientes, complementa Eduardo Marín, gerente general de Trabajando.com: "Si bien las medidas impulsadas por la Ley de Reconstrucción se consideran un avance importante para reactivar la economía, la expectativa generalizada en las empresas es que el impacto en la reactivación laboral no será tan inmediato".
Carolina Grünwald (Prudential AGF) comparte esas apreciaciones. Sin embargo, cree que "se va a tener que hacer un esfuerzo adicional para llevar la inversión a más sectores con más empleabilidad (como construcción, agro y comercio). Por ahora está centrado en energía y minería".
1 Regiones: padece el centro-sur
Hay un deterioro mayor en la zona centro-sur. Siete regiones tienen una desocupación de 10% o más. Ñuble encabeza con 10,5%, y le siguen Maule, Valparaíso, Biobío, O'Higgins, Los Ríos y La Araucanía. A mayo eran cuatro las regiones con dos dígitos.
Patricio Ramírez, economista de la Universidad de La Frontera (Temuco), sostiene que el deterioro laboral golpea más al centro-sur y sur, por su dependencia de sectores primarios y de baja productividad. La mayor ruralidad y las brechas de capital humano también favorecen empleos informales, más vulnerables a los shocks , indica. El norte minero, en cambio, mejoró respecto de hace un año. "Estas importantes brechas regionales en empleo implican que la política pública debe tener una mirada territorial si queremos propender a un desarrollo inclusivo y equitativo", plantea Ramírez.
2 El complejo caso de los trabajadores recientemente egresados
El desempleo en el tramo de trabajadores de entre 15 y 24 años nunca ha bajado del 10% desde que existe la serie comparable de 2010, y en un año subió hasta 23,6%. Pero en el tramo de 25 a 34 años hubo un empeoramiento. A partir de marzo, su tasa de desocupación entró al doble dígito y ahora llegó al peak de 12,0%. En contraste, los tramos sobre 45 años están planos o incluso mejoran levemente.
"Los jóvenes exhiben la mayor rotación hacia el desempleo", comenta Benjamín Villena, de FEN-UNAB. Con un dejo de alivio: "La educación universitaria reduce a la mitad la probabilidad mensual de llegar a la informalidad tras perder el empleo".
Juan Bravo, investigador de Ocec-UDP, comenta que el desempleo de 25 a 34 años se concentra crecientemente entre quienes aún dependen del hogar de origen. La entrada más tardía al mercado laboral y una menor presión familiar permiten prolongar la búsqueda de empleo. "La mayoría de los desempleados de este grupo son hijos o hijastros del proveedor principal del hogar", describe.
3 La alta meseta femenina
En el agregado nacional, el trimestre no fue el más duro para las mujeres: su desocupación subió 0,5 puntos en un año, a 10,4% (en el trimestre previo fue 10,5%), mientras que la de los hombres subió 0,6 puntos, a 8,7%. Por primera vez en varios trimestres, el parámetro masculino se deteriorara un poco más rápido, aunque hay una brecha de 1,7 puntos contra las mujeres. Hay que hacer otro doble clic. En el centro-sur, la desocupación femenina se disparó en el último año: en O'Higgins pasó de 9,2% a 14,2%; en el Maule subió 2,6 puntos y en Coquimbo, 2,5.
4 Hombres tienen un mal inicio
La categoría de quienes buscan trabajo por primera vez bajó a 90.400 personas en el trimestre, luego de haber superado las 100 mil en los dos trimestres previos. Pero el alza en 12 meses -7,7%- tuvo un sesgo marcado por sexo: entre los hombres, quienes buscan su primer empleo crecieron 21,5% en el año, mientras que entre las mujeres el aumento fue de 1,7%.
5En transporte y salud se abren más plazas
La parte del empleo que creció fue especialmente empujado, en volumen, por el sector de transporte; servicios administrativos y de apoyo; actividades de salud, y actividades profesionales. Pero en el otro lado están las ramas donde hay pérdida de plazas: en comunicaciones, en minería -pese al buen precio del cobre- y administración pública.
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